La inflación esperada para este año ya superó el 30%, al aumentar 2,9 puntos porcentuales al 31,9%, mientras que las expectativas para los próximos doce meses subieron ligeramente al 29% (+0,5 p.p.), informó ayer el Banco Central, al divulgar el Relevamiento de Expectativas de Mercado de febrero. El incremento se dio luego de que el costo de vida anotara un alza del 2,9% en enero, por encima de lo que esperaban el oficialismo y las consultoras, sumado a los diversos aumentos de tarifas estimados para febrero y los meses subsiguientes.
P02 - EXPECTATIVAS 2x8.jpg
La entidad que dirige Guido Sandleris sostuvo que la inflación esperada para el segundo mes del año asciende al 3,5%, en medio de un fuerte aumento en los precios de las carnes, que complican al indicador. Luego, se espera que entre marzo y agosto fluctúe entre un 2% y un 3%, manteniendo una tendencia descendente. Por su parte, el componente núcleo terminaría el año ligeramente por debajo (en 30,1%). Para 2020, se espera que la suba de precios alcance el 20,3% y la “core”, el 19,1%, desacelerándose con respecto a 2019.
En este contexto, los analistas prevén una tasa del 49% para marzo, ligeramente por debajo de los niveles actuales. Vale recordar que el BCRA anticipó que mantendrá una mayor cautela y llevará a cabo una política monetaria más dura con el fin de mantener el sesgo antiinflacionario, lo que lo podría llevar a subir un poco más la tasa de interés. No obstante, en línea con la baja de la inflación, se espera que el rendimiento de las Leliq vaya bajando gradualmente para alcanzar el 37% en diciembre. Durante febrero, el BCRA convalidó sucesivas bajas en la tasa de interés, producto de la estabilidad cambiaria y de que el dólar estaba operando por debajo de la zona de no intervención. Pero el mal dato de inflación de enero dio a entender al mercado que el proceso estaba siendo demasiado acelerado, lo que aumentó la presión sobre el tipo de cambio y llevó a la autoridad monetaria a convalidar una fuerte suba en la tasa de Leliq, que volvió a superar el 50%.
Mientras tanto, el tipo de cambio continuaría con su tendencia ascendente y cerraría el año en $48, aunque es necesario aclarar que el dólar mayorista ($40,75) ya se ubica por encima de los niveles previstos para marzo ($39,5). En ambos casos cerraría dentro de la zona de no intervención. Actualmente en los mercados se está viendo una mayor presión sobre el tipo de cambio, principalmente luego de que el riesgo-país trepó en los últimos días (durante el feriado) a niveles cercanos a los 750 puntos básicos (ayer cerró en 740), en medio de la incertidumbre sobre la evolución de la economía y acerca de las elecciones presidenciales. No obstante, el BCRA ya manifestó su intención de evitar movimientos disruptivos que puedan terminar en un salto cambiario y generen una aceleración de la inflación.
Por otra parte, de acuerdo con el REM, para 2019 se espera una contracción del PBI mayor a la esperada en el reporte anterior (1,3% vs. el 1,2% de enero), aunque para 2020 y 2021 se proyectan expansiones del orden del 2,5%. Para el primer y el segundo trimestre de este año, en cambio, los analistas sostuvieron sus expectativas de variaciones estacionalizadas en 0% y 1,5%, respectivamente. Con respecto al déficit fiscal primario, se espera que el rojo ascienda a $38.500 millones en 2019, lo que significa que no se cumpliría con la meta de “déficit cero” acordada con el FMI, aunque para 2020 se espera un superávit de $170.500 millones, por debajo de lo anticipado en la medición pasada.
Dejá tu comentario