- ámbito
- Edición Impresa
Informe de AGN, cuestión de Estado
Pero el accidente en la estación Once y sus 51 muertos hicieron cambiar todo y apareció el apuro aunque el procedimiento interno para emitir el despacho aún no esta terminado y algunos auditores todavía no vieron el informe. Desde la AGN se comenzó a adelantar que la nueva auditoría sobre TBA, elaborada desde hace un año, se presentaría el miércoles, es decir, un día antes que Cristina de Kirchner inaugure el período de sesiones ordinarias ante la Asamblea Legislativa.
Si el informe se conoce,
el condicionamiento sobre el mensaje presidencial será absoluto. De todas formas, los controles y la prestación de servicios públicos estarán presentes en el discurso ante la Asamblea. Pero el tono no será el mismo si antes se sabe el contenido de ese informe que vuelve a ser lapidario, como lo fue en 2008, con el comportamiento de la empresa en sus planes de mantenimiento y seguridad.
Una prueba de la tensión que existe alrededor del informe la dio la propia empresa Trenes de Buenos Aires. En 2008 casi no colaboraron con la AGN en la auditoría y en la que está por conocerse directamente no respondieron a los requerimientos, al punto que en un acto de dudosa regularidad en su lugar fue la propia Secretaría de Transporte la que se encargó de responder las preguntas de la AGN.
Pero el viernes la Auditoría recibió una carta de TBA en la que la empresa pide ver el contenido de los expedientes que elaboró la AGN. Es decir, que ni siquiera conocen los alcances, lo que muestra la nula colaboración en la elaboración de ese informe ya que el organismo de control siempre eleva al auditado las conclusiones para un descargo antes de emitir cada dictamen.
Los auditores están con pie de plomo con este informe. Existe la certeza en la AGN que en medio del escándalo por la tragedia de la estación Once, este despacho sin dudas terminará en la Justicia Federal Penal. De hecho el juez Claudio Bonadío ya pidió el dictamen de la Auditoría de 2008, los expedientes sobre TBA y el adelanto del actual informe final.
Primicias sobre lo que contiene hay de sobra. Ámbito Financiero publicó la semana pasada algunos de ellos, pero además el propio Leandro Despouy (que se juega por estos días su permanencia en la presidencia de la AGN como representante del radicalismo y sabe que este expediente puede ser su tabla de salvación), ya dio indicios.
El auditor general explicó hasta el hartazgo que «en los informes que hemos realizado hemos advertido un comportamiento de incumplimiento reiterado por la empresa, de alguna manera era un accidente previsible si se hubieran adoptado las medidas que le fueron aconsejadas».
Según Despouy, «en 2008 la empresa prestaba un servicio en condiciones deplorables con el tema de los frenos» y «no
se adoptaron las medidas de seguridad» para evitar lo que sucedió.
La comisión de Entes y Servicios Públicos de la Auditoría General está citada para mañana. Allí debería despacharse el informe sobre TBA y luego bajar al plenario de auditores el miércoles. Recién allí se puede dar a publicidad lo que, con los anticipos de su contenido, desatará otra ola de acusaciones sobre la empresa y los controles del Estado sobre los prestadores de servicios públicos.
Pero hay al menos dos auditores que acaban de volver al país y que aún no lo leyeron: «Es un expediente que hay que tener mucho cuidado por el tema penal», se atajan en la AGN. Por lo pronto la reunión de comisión se hará mañana y se pedirá el tratamiento sobre tablas para el miércoles, pero nada aseguraba ayer que Cristina de Kirchner tenga el informe sobre TBA en la calle cuando concurra el jueves al Congreso.


Dejá tu comentario