19 de enero 2015 - 00:00

Informe del USDA impactó en precios de soja y trigo

 Los informes del USDA de esta semana, de stocks al 1 de diciembre, producción y oferta y demanda mundial, tuvieron un impacto negativo sobre los precios de la soja y el trigo, contagiando también al maíz cuyos números no fueron tan malos.

Si bien las variaciones no fueron tan significativas, la reacción del mercado fue violenta, ya que implicó un consumo que si bien es muy importante, fue menor que lo esperado por los analistas, y justamente la expectativa de una demanda más activa era lo que le estaba dando sustento a los precios.

En tanto, en la revisión de producción de soja norteamericana se encontró un mayor tonelaje de lo que se venía contemplando hasta este momento, y ello llevó a que en el balance de oferta y demanda de esta campaña, a pesar de que se incrementó el consumo total, los stocks finales prácticamente no cambiaran, lo que desalentó a los operadores.

Luego, sobre el cierre de la semana se publicó otro reporte más, el de molienda de soja en EE.UU., que también resultó negativo para los precios, mostrando una industrialización menor de lo que se esperaba.

Finalmente si bien siguen las dudas climáticas para el norte de Brasil, lo cierto es que en el sur de ese país, y en el resto de Sudamérica las perspectivas productivas son excelentes, por lo que finalmente por más que haya un volumen total de producción menor al potencial, aún se aguarda una producción récord, la que junto con los números de EE.UU. comentados antes, generó presión negativa adicional. Como los especuladores venían con una posición comprada muy grande, estos datos generaron tomas de ganancias. Las ventas inspiraron presión negativa sobre el precio, y a medida que se cruzaban niveles claves de soporte, las bajas se fueron espiralizando.

En lo que hace al maíz, los stocks reportados por el USDA se redujeron y quedaron por debajo de lo que los analistas esperaban, lo que le dio sustento a los valores del cereal. Sin embargo, viendo la caída de la soja, se hace muy difícil sostener subas para este grano. De todas formas la relación de precios entre ambos productos viene mejorando para el maíz, y los analistas privados estiman que esto le comprará intención de siembra en la nueva campaña norteamericana.

Lo que sigue generando preocupación es la continua caída del petróleo, que ha llevado a los márgenes de la industria de biocombustibles a una situación complicada. De la mano de esto se reportó un stock del biocombustible en EE.UU. muy elevado, el más alto de los últimos dos años.

El trigo también sufrió por el reporte del USDA en el cual a pesar de una reducción de producción motivada por un ajuste a la baja en la superficie de trigo de invierno norteamericano, los stocks se incrementaron fruto de una proyección de menor demanda.

En lo que hace al mercado local sólo la soja copia lo que está pasando en Chicago. Debemos remarcar aquí que en disponible tenemos un precio elevado respecto de la posición de cosecha nueva, que se irá perdiendo en las próximas semanas, por la llegada de la oferta de Brasil que descomprimirá la situación de oferta y demanda actual. Luego a inicios de marzo ya tendremos mercadería nueva en la Argentina.

Por el lado del maíz y el trigo, los exportadores tienen comprado mayor cantidad de grano de lo que el Gobierno les autorizó para embarcar, por ello el interés comprador es mínimo en el disponible. Habrá que esperar aquí nuevas habilitaciones, y ver si las mismas se dan por tonelajes que despierten la competencia entre los compradores, algo que en trigo no viene ocurriendo, a diferencia del maíz.

(*) Profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

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