9 de diciembre 2010 - 00:00

Inicia FMI contactos por nuevo índice de inflación

Ana María Edwin
Ana María Edwin
Casi en silencio llegaron ayer los seis funcionarios del Fondo Monetario Internacional (FMI) que tendrán la misión de asesorar al INDEC y no complicar la meta oficial de lograr que las conclusiones sobre el nuevo índice de inflación nacional estén disponibles para aplicarse después de las elecciones de octubre de 2011. Comandados por Robert Rennhak, los enviados de Dominique Strauss-Kahn sintieron personalmente el frío con que en Buenos Aires se recibe a las visitas de estas características. Hasta anoche, ningún funcionario argentino se había puesto en contacto con el grupo, y es posible que recién esta tarde o mañana se vean con Ana María Edwin y Norberto Itzcovich, la cúpula que dirige el INDEC. Sucede que tanto la jefa de Encuesta de Hogares como el director técnico del organismo están de viaje por Río de Janeiro para participar de un seminario internacional sobre estadísticas. En los planes oficiales, al menos por ahora, no figura en agenda la recepción de los enviados de parte del ministro de Economía, Amado Boudou. La tarea de Rennhak y sus colaboradores deberá incluso limitarse a trabajar con Edwin e Itzkovich.

Hay dos cuestiones que ponen al Gobierno en alerta sobre la misión: los planes de los enviados de reunirse con alguno de los responsables de la Universidad de Buenos Aires (UBA) que elaboraron el último informe sobre el IPC, muy crítico sobre las mediciones oficiales; y el currículum de Rennhak. Sucede que el subdirector para el Hemisferio Occidental del FMI es un ortodoxo clásico, muy en línea con la ideología que rechaza el kirchnerismo.

En el primer caso, los enviados ya pidieron las audiencias con los expertos universitarios que trabajaron en el «paper» sobre la situación de la inflación medida por el INDEC; que fue solicitado por el Gobierno y luego desechado. Rennhak y sus colaboradores quieren acceder al informe y operar a partir de éste, según ya se les informó a los profesores de la UBA que elaboraron ese estudio. Pero además, los hombres del FMI tienen en agenda para los próximos días (estarán en el país hasta el próximo jueves 16 de diciembre) reunirse en privado con algunos economistas con los cuales Rennhak mantiene cierta amistad. Ninguno de ellos es estructuralista.

De hecho, desde el Gobierno se manifestaba ayer cierta sospecha sobre los antecedentes ideológicos y técnicos del jefe de la misión. El número dos de la repartición del FMI que dirige el chileno Nicolás Eyzaguirre comandó varias misiones en diferentes países latinoamericanos. En

el Ministerio de Economía se mencionaban específicamente dos: una en Colombia en agosto de 2006 y otra en Paraguay en abril de 2009. En ambos recomendó aumentos de impuestos, mayor presión fiscal, reducción de déficits y mayor rigor estadístico. En Colombia incluso sugirió al Gobierno de Álvaro Uribe que profundice su proceso de integración y firma de un tratado de libre comercio con Estados Unidos.

Hay otro antecedente. En septiembre de 2009, Rennhak visitó la Argentina, más específicamente Córdoba, como técnico del FMI, invitado especialmente por la Fundación Mediterránea en el encuentro de ese año. En esa oportunidad, le tocó exponer sobre Chile y «Las claves para crecer durante un cuarto de siglo», donde desplegó toda su ponderación al sistema económico chileno por su disciplina fiscal, su integración con el mundo y «su buen nivel de estadísticas».

La aceptación de una misión técnica del INDEC fue una concesión que hizo la Argentina para evitar la posibilidad de que el FMI avance en un informe negativo sobre el país, al negarse a aceptar una inspección del Artículo IV que dispone el organismo para todos sus miembros.

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