22 de marzo 2010 - 00:00

Inquietud en sector cárnico por las medidas oficiales

En el seminario organizado por el IPCVA, se reveló que en la Patagonia sólo se produce y faena poco más de un tercio de lo que consumen sushabitantes, que es 10 kilos menos que la media nacional.
En el seminario organizado por el IPCVA, se reveló que en la Patagonia sólo se produce y faena poco más de un tercio de lo que consumen sus habitantes, que es 10 kilos menos que la media nacional.
En medio de la crisis por el cierre de las exportaciones de carne y la pelea por los precios al consumidor, técnicos, productores y especialistas coincidieron en que el problema del sector tiene que ver con la escasez de oferta, y que la solución no se encontrará en las medidas intervencionistas que implementa el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

En el marco del seminario Ganadería y Compromiso, que organizó el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) el jueves último en Neuquén, los expositores coincidieron en señalar que el mercado interno atravesará en los próximos meses un período de reacomodamiento de precios de los productos cárnicos pero no se resignará el consumo vacuno debido a las subas en los alimentos alternativos.

Quien se mostró más duro en las críticas a las medidas oficiales fue el economista Javier González Fraga, que viajó hasta Neuquén invitado por el IPCVA. «Lo peor fueron los mecanismos muy poco transparentes», se quejó. En cuanto a posibles soluciones al problema de la suba de precios que afronta el Gobierno, el ex titular del Banco Central aseguró a este diario que «los cortes de exportación deben subsidiar a los domésticos, y así será posible tener un asado a $ 10 como quiere Moreno». En este sentido, señaló que «es fundamental la comercialización en cortes».

En principio, justamente el secretario de Comercio Interior busca acuerdos con los frigoríficos para que aseguren la provisión de cortes populares a cambio de que puedan exportar los cuartos traseros del animal, que por lo general son los demandados por Europa y Rusia. «Pero eso no es idea de Moreno, es lo que se hace en Uruguay», retrucó González Fraga, quien no quiere darle ni el mérito de las ideas al polémico funcionario.

Por su parte, el presidente del IPCVA, Dardo Chiesa, hizo referencia a otra de las contradicciones en el consumidor respecto del precio de la carne. «Hay convalidación en las carnicerías», porque la gente no redujo el consumo en relación con la importante suba del 40% desde diciembre pasado.

Asimismo, Chiesa reclamó que se eleven los pesos de faena y que se comercialice por cortes, al tiempo que remarcó que el cierre de exportaciones es una señal negativa para los productores. «Nosotros sabemos cómo producir, es hora de que nos escuchen. La verdad es que no sé lo que quiere hacer Moreno», resumió.

El jefe del Departamento de Promoción Interna del IPCVA, Adrián Bifaretti, y el economista del instituto, Miguel Jairala, aseguraron que si bien es de esperar un nuevo umbral de consumo con una disminución de la ingesta de carne vacuna, dado casi obligatoriamente por la menor oferta de carne disponible, también es cierto que cuestiones culturales de fuerte peso en los hábitos alimentarios inclinarán la balanza hacia la compra de carne bovina.

«No será fácil que se den casos de sustitución entre productos cárnicos en la medida en que no exista una diferencia considerable entre las cotizaciones de la carne y las de las carnes alternativas», sentenció Jairala en parte de su alocución.

Dado que los seminarios se organizan por regiones, para el caso de la Patagonia se detalló que de los 95,6 millones de kilos de carne vacuna que se consumieron en la región durante el año 2009, la producción regional faenada habría llegado a los 33,3 millones de kilos, mientras que el resto del consumo fue producido al norte de la región, lo que implica que la Patagonia sólo produce y faena poco más de un tercio de lo que consume, según los datos del IPCVA.

Durante el seminario, el gerente general del frigorífico Fridevi, Sergio Seisdedos, reseñó que la población estimada de las cinco provincias patagónicas llega a 1.960.000 personas, lo que arroja un consumo estimado por habitante de 48,75 kilos, el que ajustado al peso de res con hueso llega a 60,94 kilos, alrededor de 10 kilos menos que la media nacional.

Desagregado por provincia, Río Negro es el distrito patagónico de mayor consumo, con 72 kilos por habitante, seguido por Neuquén, con 59 kilos; Chubut con 55 y Santa Cruz y Tierra del Fuego con 52.

A la región denominada Patagonia Sur, ubicada al sur del Paralelo 42 y libre de aftosa sin vacunación, sólo puede ingresar carne deshuesada, lo que sumado a la escasa producción propia se traduce en precios más caros para los consumidores.

*Enviada Especial a Neuquén

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