11 de marzo 2011 - 00:00

Inquina

La interna adelantada de la Unión Cívica Radical sigue generando pases de dirigentes de un bando a otro. Con Julio Cobos disertando en México, el sector de Ricardo Alfonsín y Ernesto Sanz no se dan respiro. El hijo del expresidente asegura haber conseguido el respaldo de Leopoldo Moreau, el mismo que en representación del cobismo lo desafió en la interna por la conducción del Comité bonaerense. Sanz, en cambio, se quedó con Federico Storani, socio político del exlegislador radical. Pero el principal foco de conflicto radica en una resolución adoptada por el alfonsinista Miguel Bazze, jefe del Comité de la provincia de Buenos Aires. Este dirigente piensa reducir la cantidad de votantes habilitados en cada mesa bonaerense de 5 mil a tan sólo 1.500. Una jugada que los seguidores de Sanz denuncian como maniobra encubierta para aumentar la cantidad de mesas de votación en el principal distrito electoral del país y complicar así la fiscalización de las internas adelantadas y abiertas del 30 de abril.

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