30 de septiembre 2013 - 00:33

Insaurralde: 5 tips de campaña para buscar un milagro el 27-O

• El candidato definió un giro: de ordenamiento interno a agilizar nexos con peronismo y los suyos

Recuperado de una fiebre que le impidió hacer una caminata por La Plata, Martín Insaurralde estuvo el sábado en el partido entre Los Pumas y los All Blacks en el Estadio Único. En el palco, cuchicheó con Daniel Scioli.
Recuperado de una fiebre que le impidió hacer una caminata por La Plata, Martín Insaurralde estuvo el sábado en el partido entre Los Pumas y los All Blacks en el Estadio Único. En el palco, cuchicheó con Daniel Scioli.
Martín Insaurralde mudó su búnker de Lomas a un subsuelo en San Telmo. El detalle, si se quiere inmobiliario, tiene dobleces: salió del barrio en una señal de asumir que la disputa tenía otra dimensión y se integró a la galaxia PJ al montar sus oficinas en la Casa Néstor Kirchner del Frente Nacional Peronista (FNP) que regentea Julio Pereyra.

Fue como un cambio de piel que tuvo otros rasgos. Puso a su jefe de Gabinete y amigo Guillermo Viñuales, a quien conoció cuando ambos militaban en la JP, como jefe de campaña y entregó su imagen a Ernesto Savaglio, arrimado por Daniel Scioli, que incrustó en la gráfica de "MI" una franja naranja, color emblema del gobernador.

El trámite fue agitado. Antes dejó atrás la campaña del "Elegir seguir haciendo" para mostrarse solo y peronizado. Durante este proceso asomaron dos ideas, una de ellas acercada por La Cámpora, que quedó guardada en un cajón de Juan Manuel Abal Medina. Ahora, en las calles, conviven retazos de las tres campañas: la inicial de Mercado, la segunda y fugaz del "Hoy hay futuro y es de todos" y la última de Savaglio, que compite contra sí mismo: fue el creador del "+a" de Sergio Massa y ahora del "MI" de Insaurralde.

• El ordenamiento de la campaña, que multiplicó las gigantografías y el marketing elctoral con afichería y spots (que permitió reducir el nivel de desconocimiento del candidato del 32% al 17%) es uno de los cinco tips sobre los que el candidato K apuesta a un milagro el 27-O, o al menos a llegar al 35% para achicar a menos de 7 puntos la ventaja massista. Veamos:

Peronismos. "En el territorio, uno vale los votos que saca. Por eso todos van a jugar bien". El dictamen enuncia un antídoto, cuya eficacia se sabrá el 27-O, en que confía Insaurralde ante las versiones de traiciones del PJ mediante el corte de boleta. El candidato apuesta a un peronismo alineado y sin fisuras que, dicen a su lado, ya muestra a los intendentes y caciques PJ enfocados con más intensidad que el 11-A en sostener y potenciar la boleta oficial.

UyO. En un sutil equilibrio, además de confiar en la ayuda de los alcaldes peronistas, Insaurralde apuesta a darle participación y protagonismo a Unidos y Organizados, megaagrupación K que tiene como tres pilares a La Cámpora, el Movimiento Evita y Kolina de Alicia Kirchner. Hay nexos de vecindad con los diputados, ambos de Lomas, Fernando "Chino" Navarro, del Evita, y Miguel Funes, que reporta a Andrés "Cuervo" Larroque. A esos contactos quizá se agregue una cumbre formal entre los UyO y el candidato. No fue buena, sobre todo después del 11-A y tras su propuesta de bajar la edad de imputabilidad, la relación entre Insaurralde y los sectores ultra-K, por lo cual el lomense busca desmalezar el vínculo.

Enlaces. Juan Manuel Abal Medina, el jefe de Gabinete, y Diego Bossio, el titular de la ANSES, son los funcionarios que en este tramo de la campaña tienen más cercanía con Insaurralde. Hoy tendrá, además, un acto con Julio De Vido. En el otro extremo aparecen dirigentes bonaerenses con lugares protagónicos en el dispositivo K, como Julián Domínguez y Florencio Randazzo -que vuelve en estas horas de una gira de una semana por EE.UU y China-, que casi no tuvieron, hasta ahora, visibilidad en la campaña, cuestión que explicita pulseos a futuro. Insaurralde entiende que todos los funcionarios nacionales y provinciales tienen territorio y por eso tienen responsabilidad política y electoral sobre ellos, por lo cual espera "jueguen" en sus pagos chicos.

Fidelizar. Los sondeos que leen Insaurralde con Abal Medina y su equipo de campaña detallan que hay un universo de votantes de Massa que simpatiza con el Gobierno. El candidato planea una campaña personalizada sobre jubilados, beneficiarios de planes sociales y de créditos Pro.Cre.Ar, entre otros, con la intención de "fidelizar" el voto cercano al Gobierno con un mensaje de advertencia respecto de que con Massa, esos programas estarán "en peligro". Hacia los sectores medios que comparten aun con objeciones el proyecto K, el relato será otro: que no asuman como una elección sin importancia la de medio término porque puede, a futuro, significar un giro brusco.

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