4 de mayo 2010 - 00:00

Insólito: el ultra iraní reclamó que el mundo aísle a EE.UU.

El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, pronunció un desafiante discurso por la mañana en la sede de Naciones Unidas. Hillary Clinton habló luego, y lo acusó de pretender desviar la atención en forma «absurda».
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, pronunció un desafiante discurso por la mañana en la sede de Naciones Unidas. Hillary Clinton habló luego, y lo acusó de pretender desviar la atención en forma «absurda».
Nueva York - El ultra iraní Mahmud Ahmadineyad acaparó ayer la atención en la jornada inaugural de la Conferencia de Revisión del Tratado de No Proliferación (TNP) en la sede de Naciones Unidas, con un agresivo tono hacia EE.UU., al que acusó de amenazar con su arsenal nuclear a otros países y para el que exigió sanciones.

Doblando la apuesta ante la amenaza de sanciones en contra de su país, el presidente iraní reclamó la suspensión de EE.UU. de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), al tiempo que deploró el supuesto doble estándar de las potencias occidentales respecto del supuesto arsenal nuclear de Israel.

«¿Cómo puede el Gobierno de EE.UU. ser miembro de la junta de gobernadores (de la AIEA) si, además de ser el único que lanzó una bomba atómica contra Japón, usó también armas con uranio empobrecido en Irak?», se preguntó Ahmadineyad.

El mandatario iraní, un reconocido negacionista del Holocausto, pidió también que «cese toda cooperación nuclear con los países que no son miembros del TNP y que se castigue a quienes la mantengan», en referencia al que llamó «régimen sionista» israelí, que no es signatario del tratado.

Diplomáticos de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia, República Checa, Austria, Holanda y Bélgica abandonaron la sala cuando Ahmadineyad comenzó su discurso. El embajador francés, Eric Danon, dijo: «El mensaje colectivo es que no podemos aceptar que el presidente de Irán siga con una actitud desafiante hacia la comunidad internacional».

A su turno, la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, respondió que la teocracia no logrará desviar la atención. «Irán no triunfará en sus intentos de dividir y desviar la atención», dijo la responsable de la diplomacia estadounidense. «Esta mañana, el presidente de Irán ofreció las mismas acusaciones viejas, gastadas y, algunas veces, absurdas, contra Estados Unidos y otros asistentes a esta conferencia», observó Clinton.

Asimismo, señaló que «Irán es el único país presente en esta sala sobre el que la junta de gobernadores del AIEA ha declarado que incumple en la actualidad con sus obligaciones».

«Ha desafiado el Consejo de Seguridad y el AIEA, y por eso afronta el aislamiento y la presión de la comunidad internacional», resaltó.

La secretaria de Estado aseguró que el presidente de EE.UU., Barack Obama, «tendió la mano» a Teherán «nada más llegar a la Casa Blanca en enero de 2009, pero el Gobierno iraní la ha rechazado».

Como se esperaba, la disputa internacional sobre la naturaleza del programa nuclear iraní fue el centro de atención del foro de desarme, al que asisten delegaciones de los 189 países signatarios del TNP.

Poco antes, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, había pedido a Irán que aceptara la propuesta del AIEA de enriquecer su uranio fuera del país, para disipar las dudas sobre el carácter pacífico de sus actividades nucleares.

«Animo al presidente de Irán a que actúe de manera constructiva. Hay que dejar claro que Irán tiene la responsabilidad de esclarecer las dudas y las preocupaciones sobre su programa», indicó Ban en la apertura de la conferencia.

En respuesta, Ahmadineyad le dijo al inicio de su intervención que Teherán ya ha aceptado varias soluciones a la disputa y que «la pelota vuelva estar» del lado de las potencias occidentales.

El caso iraní, junto con Corea del Norte y Siria, es uno de los tres que dominan la implementación de los mecanismos de supervisión del tratado, indicó en su discurso el director general del AIEA, el japonés Yukiya Amano.

En ese sentido, recordó que Pyongyang cesó el año pasado toda cooperación con la agencia de Naciones Unidas, mientras que Damasco tampoco colaboró en los intentos de esclarecer la naturaleza de la instalación siria que Israel destruyó en un bombardeo en junio de 2008.

La Conferencia de Revisión del TNP, que se prolongará hasta el 28 de mayo, se celebra cada cinco años desde que el tratado entró en vigor en 1970 para promover el desarme nuclear, evitar la proliferación y salvaguardar el uso pacífico de la energía nuclear.

Agencias EFE, AFP, DPA y ANSA

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