El estratégico juzgado electoral de la provincia de Buenos Aires volverá a quedar acéfalo a partir del 1 de diciembre próximo. El magistrado de Tres de Febrero, Juan Manuel Culotta -que nunca obtuvo la validación judicial tras ser cuestionado su nombramiento- sorteó con éxito las PASO y la elección general en un distrito clave, pero anunció que pegará un portazo cuando finalice el plazo inicial de su suplencia y regresará a su juzgado. Según trascendió, diferencias con el monto que debería haber percibido por su labor en La Plata, motivaron que haya expresado su malestar a continuar al frente de la faceta electoral a nivel provincial, donde se concentra el 37% del padrón a nivel nacional. El proporcional percibido estaba por debajo del 10% sobre su sueldo habitual como magistrado federal, cuando la retribución habitualmente asignada para los subrogantes es del 30% del salario adicional por la cobertura simultánea de otro juzgado. En su momento, la Cámara Federal de San Martín -de la que depende Tres de Febrero- se había quejado de que con la partida de Culotta, el trabajo en esas dependencias entraría en un cuello de botella.
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Sumado a esto, la demanda iniciada por la Agrupación Abogados por la Justicia Social nunca tuvo resolución, pese a haber sido presentada meses antes de las primarias. Un juez anuló su nombramiento hecho por el Consejo de la Magistratura al que consideró inconstitucional. El magistrado fue desplazado y el que siguió se excusó. El tercero, Ernesto Kreplak quiso esquivar el expediente pero fue ratificado por la Cámara de La Plata y después de una licencia prolongada, terminó por ser recusado y nunca definir la validez o no de ese nombramiento clave.
El oficialismo no mostró interés por retenerlo (luego de haberlo impulsado). Una de sus decisiones -que señalaba al suplente en la lista de Cambiemos al Senado José Torello no cumplía los requisitos para competir- motivó un fuerte reproche de Mauricio Macri al secretario de Legal y Técnica, Pablo Clusellas, en una reunión en Casa Rosada. Clusellas había sido el puente para el desembarco de Culotta. Esa cuestión fue ganada en la Cámara por el oficialismo.
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