4 de febrero 2010 - 00:00

Intentaron jugar hasta donde quiso la lluvia

Rubén Ramírez y Néstor Ortigoza pelean por la pelota y por superar el mayor obstáculo: el agua que había anegado el terreno de juego,
Rubén Ramírez y Néstor Ortigoza pelean por la pelota y por superar el mayor obstáculo: el agua que había anegado el terreno de juego,
Banfield y Argentinos Juniors apenas pudieron jugar ocho minutos en el estadio Florencio Sola, ya que las fuertes lluvias que cayeron inundaron el campo de juego, lo que obligó al árbitro Javier Collado a suspender el encuentro válido por la segunda fecha del torneo Clausura de fútbol.

En el momento de la suspensión, el césped se encontraba repleto de pequeños charcos en los distintos sectores de la cancha que hacían imposible para los jugadores el dominio de la pelota y ponían en serio riesgo su físico. Por eso, y en forma atinada, Collado reunió a los capitanes de cada equipo y decidió suspender el encuentro ante el visto bueno de casi todos los jugadores (se pudo ver a Christian Lucchetti recriminándole algo, pero rápidamente entró en razones).

Es que Banfield, al disputar la Copa Libertadores de América, cuenta con un semestre pleno de compromisos que dejan pocos días libres para recuperar este partido.

No obstante, se pudo ver a los entrenadores de ambos equipos, Julio César Falcioni y Claudio Borghi, abrazarse y aceptar la suspensión como la medida más lógica ante el diluvio que azotó a Buenos Aires durante todo el día de ayer. La Asociación del Fútbol Argentino decidirá hoy cuándo se completarán los 82 minutos faltantes.

Hasta el momento la interrupción lo más claro había sido un remate de Coria y otro de Quinteros, cruzado, que salieron a centímetros del palo derecho.

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