8 de diciembre 2016 - 00:00

Interna en Casación deglutió a dos jueces. Causa Nisman sigue igual (por ahora)

Por el voto unánime de sus 7 colegas Borinsky y Hornos fueron apartados de las suplencias en la Sala I que concentra causas por corrupción.

Removidos. Mariano Borinsky y Gustavo Hornos fueron apartados de las suplencias que cubrían en la Sala I con el voto unánime de sus siete colegas.
Removidos. Mariano Borinsky y Gustavo Hornos fueron apartados de las suplencias que cubrían en la Sala I con el voto unánime de sus siete colegas.
El resultado del plenario de la Cámara de Casación que se llevó a cabo ayer, desnudó que la puja de poder interna por las subrogancias de las vacantes excedía las especulaciones sobre el futuro de la causa por la reapertura de la denuncia del fiscal Alberto Nisman contra Cristina de Kirchner. Tal como había adelantado Ámbito Financiero, los camaristas Mariano Borinsky y Gustavo Hornos fueron removidos de las suplencias que cubrían en la Sala I, a la que se aferraban por ser uno de los tribunales que concentran causas en trámite por presunta corrupción. Sus siete colegas votaron de forma unánime por apartarlos, lo que fue una muestra del malestar existente en el máximo tribunal penal, originado por los cruces previos que se remontan un mes atrás.

Pero hubo más derrotados en la reunión convocada para definir autoridades y composición de salas para 2017. Juan Carlos Gemignani era el siguiente en la rotación para ocupar la presidencia de la Cámara, pero el affaire de mitad de año en el que ordenó meter presa a una secretaria letrada trastocó todos los planes. El juez -cuyas acusaciones sobre la mujer sólo cosecharon rechazos y hasta un pedido de indagatoria de una fiscal- declinó la postulación ante la falta de apoyo de sus pares. Así Liliana Catucci se consagró titular del tribunal para el año próximo. En ese esquema, las terminales del juez entre radicales como Ernesto Sanz y Mario Cimadevilla quedaron sin margen de acción y, en privado, no salen de su asombro por el inédito episodio que desencadenó un escándalo en Comodoro Py. El juez Rodolfo Canicoba Corral deberá ahora definir si lo llama como acusado de privación ilegal de la libertad.

Hornos y Borinsky llegaron al plenario con la certeza de que no obtendrían una continuidad. La Secretaría Legal y Técnica que conduce Pablo Clusellas había hecho esfuerzos subterráneos para tener incidencia en el resultado. El resultado constituyó un revés para el "nikicaputismo" como se conoce al sector que talla en la Justicia que reporta al amigo presidencial Nicolás Caputo. En el Poder Judicial, la terminal más afectada por la salida de Hornos y Borinsky se ubica en el cuarto piso del Palacio de Tribunales.

Aun así, en la reunión, ambos se votaron a sí mismos para continuar, pero Gemignani, Catucci, Alejandro Slokar, Ángela Ledesma, Pedro David, Eduardo Riggi, y Ana María Figueroa sellaron un contundente 7 a 2 para cambiar la integración de la Sala I y del resto de las subrogancias "conforme el criterio de la menor cantidad de tiempo en que ejercieron esa función" con el objetivo de que fuera "equitativa". Los camaristas se reprochaban que ambos jueces habían concentrado el 50% de las causas que eran elevadas a Casación por sus doble rol en la Sala I y la IV. Aunque el bloque oficialista en el Consejo de la Magistratura se había pronunciado en apoyo a Hornos y Borinsky y por la continuidad de sus suplencias, el órgano que conduce el radical Miguel Piedecasas deslizó que no intervendrán en la decisión adoptada ayer. Atrás también quedó el diputado del PRO Waldo Wolff quien denunció en la Justicia a Slokar por haber convocado al plenario.

La Sala I quedará ahora conformada con el trío Figueroa, Riggi y Catucci. Pero en nada esto modificará la audiencia para analizar la reapertura de la denuncia de Nisman prevista para el 19 de diciembre. Los jueces enfatizaron en el acta de la reunión su criterio de no modificar la composición de un tribunal cuando ya hubiera una audiencia fijada. Esto significa que Hornos Borinsky y Figueroa -de no mediar otro motivo- decidirán sobre la reapertura de la denuncia, así la audiencia se lleve a cabo el año próximo, a partir de la postergación solicitada por el fiscal Javier De Luca. Para cualquier otro incidente, que escale, la nueva composición lo definirá. No se descarta que la Corte tenga que intervenir ante una eventual apelación a la decisión de que la audiencia la conduzcan los actuales integrantes. Ayer quedó de manifiesto que la causa Nisman no cambiaría de escenario, y que tampoco era el verdadero motivo de la puja.

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