21 de enero 2013 - 00:00

Interna de UIA complica inicio de las paritarias

José Ignacio de Mendiguren
José Ignacio de Mendiguren
La interna de los empresarios amaga con sumar ruido en la ronda de negociaciones salariales por comenzar. La Unión Industrial Argentina (UIA) deberá renovar autoridades a partir de abril, y en pleno verano comenzó una pulseada silenciosa entre el actual presidente, José Ignacio de Mendiguren, que buscará su reelección, y el dirigente del plástico Héctor Méndez, que afirma contar con el apoyo de la lista opositora. Mientras el actual número uno está alineado con el Gobierno y objeta la posibilidad de un fraccionamiento de las paritarias, Méndez les comentó a varios dirigentes sindicales que está de acuerdo en esa alternativa frente a la falta de certezas respecto de cuál será el comportamiento de la inflación durante este año.

Los gremialistas fueron los primeros en dar cuenta de la disputa por el control de la UIA. Ambos candidatos arrancaron en enero los contactos con dirigentes de las vertientes oficial y opositora de la CGT para exhibir cintura negociadora frente a sus pares empresarios. Aunque la preocupación por el resultado de las paritarias es común, a De Mendiguren y a Méndez los diferencian la postura frente al Gobierno y el abordaje de las negociaciones salariales.

El actual presidente avisó que las discusiones deberían estar en números por debajo del 20 por ciento, como sugirieron los funcionarios del Ejecutivo en conversaciones privadas con los gremialistas. Y con una vigencia de los acuerdos salariales por un año. Bajo esa premisa mantuvo diálogo en las últimas semanas con el secretario general de la CGT oficialista, el metalúrgico Antonio Caló, y con otros sindicalistas del sector industrial como Ricardo Pignanelli (mecánicos del SMATA) y Jorge Lobais (textiles, AOT).

Aunque De Mendiguren alega tener una relación óptima con Hugo Moyano, fueron infructuosos sus intentos por mantener una reunión a solas este mes con el camionero. El dirigente lo esquivó durante semanas al saber que el empresario textil buscaría convencerlo de plantear reclamos moderados y sin opción de reapertura de las discusiones durante el año. En otras palabras, De Mendiguren planeaba transmitirle el discurso del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

En cambio, dirigentes de confianza de Moyano sí mantuvieron al menos un encuentro con Méndez. Es que la posición del presidente de la Cámara de la Industria del Plástico (CAIP) es más contemplativa frente a la opción de partir las negociaciones en dos o más fracciones, y en aceptar el piso del 25 por ciento de pedidos que alientan no sólo Moyano sino también los líderes de la CGT oficial.

Apoyos

Mientras De Mendiguren cuenta con el favor del Gobierno y se adjudica la sanción de una ley de riesgos del trabajo favorable a los empresarios, Méndez se apoya en un argumento formal: la lista Celeste y Blanca, que integra, deberá ubicar a uno de sus hombres al frente de la UIA luego de los dos años de mandato de De Mendiguren, de Industriales.

Las discusiones entre ambos sectores arrancarán la primera quincena de febrero. Frente a la posibilidad de no ser reelecto, De Mendiguren sugirió a sus pares el nombre de Juan Carlos Sacco, actual vicepresidente tercero y de buen vínculo con ambas listas. Desde la Celeste y Blanca también fue sondeado Miguel Acevedo, aunque dijeron que en ese caso no contaría con el visto bueno de los jefes de su compañía, Aceitera General Deheza.

Otros nombres de la lista más alejada del Gobierno son el de Federico Nicholson, de Ledesma, que vio menguadas sus chances a partir del procesamiento del dueño del grupo empresarial, Carlos Pedro Blaquier, por su presunta responsabilidad en la denominada «Noche del apagón», con la desaparición de decenas de trabajadores de esa firma durante la última dictadura. También sonó el jefe de Fiat y de la Asociación de Fábricas de Automotores, Cristiano Rattazzi, de relación pendular con el Ejecutivo.

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