• LA UIF ABRIRÁ UN SUMARIO QUE CONTEMPLA SANCIONES Y PODRÍA GOLPEAR EL BALANCE DE LA ENTIDAD Fuentes bancarias revelaron que la UIF avanza con inspecciones y analiza multas. Sería la primera “víctima” del sistema financiero en la nueva gestión.
Milagro Sala
Las imágenes, captadas en una sucursal que el Banco Nación tiene en Jujuy, quedaron desde entonces en la memoria de un país entero: mostraban a una colaboradora de la activista social Milagro Sala en el instante en que retiraba $14 millones de la caja, en efectivo y en distintos bolsos. El movimiento pareció ser asumido entonces con total normalidad por los ejecutivos del banco. Pero podría provocar, en poco tiempo, un duro golpe para el balance de la entidad y un grupo de exfuncionarios con responsabilidad dentro de la institución.
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Según pudo reconstruir este diario de distintas fuentes bancarias, la Unidad de Información Financiera (UIF) ya decidió abrir un sumario sobre la entidad estatal para investigar la responsabilidad de sus exdirectores, su oficial de cumplimiento y los empleados involucrados en esta transacción de dinero por no haber respetado la obligación de exigir documentación respaldatoria e informarla como "sospechosa". De acuerdo con lo que más tarde investigó la Justicia, la operación incluyó en esos días al menos tres depósitos por más de $30 millones y dos extracciones por casi $29 millones. El avance de la investigación provoca hoy en el banco alguna preocupación por el impacto que puede tener sobre sus números. La sanción podría complicar a los entonces directores de la entidad: el expresidente Enrique Arceo, el contador Ángel José de Dios, un santacruceño de confianza de Néstor Kirchner y exconsuegro de Julio De Vido; la exdiputada kirchnerista Patricia Fadel; la militante de La Cámpora Cecilia Fernández Bugna y la exdiputada María Cristina Regazzoli.
Pero dejaría, eso sí, dos curiosos sobrevivientes. El primero: Delfina Rossi -la hija de Agustín, el exministro de Defensa, designada con 26 años y en medio de una polémica mediática por su inexperiencia en el sector-, que renunció sólo dos días antes de que la organización de Milagro Sala hiciera el primer depósito. El segundo: el expresidente del banco, Juan Ignacio Forlón, amigo íntimo de Máximo Kirchner, que dejó su lugar un mes antes para asumir como miembro de la Auditoría General de la Nación (AGN). El proceso puede extenderse más de un año desde la apertura del sumario hasta la sanción. Y las multas posibles pueden ubicarse en hasta diez veces el monto involucrado, si llegara a probarse que se omitió información de un delito de lavado de dinero.
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