29 de junio 2009 - 00:00

Iracundo, Kirchner demoró su aparición en público

El ex presidente Néstor Kirchner en momentos de emitir su voto. Por la noche, tardó en aparecer en público y reconocer su derrota.
El ex presidente Néstor Kirchner en momentos de emitir su voto. Por la noche, tardó en aparecer en público y reconocer su derrota.
Esta madrugada, los candidatos por el Frente para la Victoria, Néstor Kirchner, Daniel Scioli, el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y Carlos Heller, con demora aparecieron en escena. Al parecer, el presidente del PJ se negaba a aparecer en público, furioso por un resultado que pareciera haberlo tomado por sorpresa. Fuentes oficiales confirmaron a este diario que Kirchner llamó iracundo a varios intendentes del conurbano bonaerense para pedirles explicaciones por la ventaja que Francisco de Narváez le sacó en los distritos donde hasta hace poco tiempo lideraba el kirchnerismo.

Si bien los primeros resultados de boca de urna de los comicios legislativos fueron recibidos por el oficialismo en el Hotel Intercontinental con serenidad, a medida que pasaban las horas el clima se tornaba ríspido. Dispuestos en los pisos 17, 18 y 19, miembros del gabinete nacional, diputados y senadores nacionales y legisladores de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires esperaban el anuncio de los resultados oficiales.

Mientras en el primer subsuelo, en el salón Monserrat del hotel del centro porteño, había más de 400 personas (periodistas y simpatizantes de la Juventud Peronista), el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, la ministra de la Producción, Débora Giorgi, de Justicia, Aníbal Fernández, y el de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, subieron al piso 17, donde el candidato a diputado por la Ciudad de Buenos Aires, Carlos Heller, aguardaba los primeros resultados.

El candidato kirchnerista a diputado nacional por la Capital Federal fue uno de los políticos que más temprano votaron (lo hizo cerca de las 11) y también el primero en llegar al centro de cómputos que el Frente para la Victoria (FpV) armó en el resort cinco estrellas de la esquina de Moreno y Piedras.

No fue una jornada con sorpresas para el presidente del banco Credicoop. Las últimas encuestas (oficiales y privadas) anticipaban el resultado inminente que lo ubicaba en la cuarta posición; por eso, a diferencia de Néstor Kirchner y Daniel Scioli, se mostró relajado durante la espera.

Acompañaron a Heller su esposa, sus tres hijos y sus cinco nietos y un séquito de colaboradores que lo custodiaron durante la campaña. Tampoco faltaron el sindicalista docente Francisco Nenna, Mateo Romeo y la titular del INADI, María José Lubertino. En total cuarenta personas que disfrutaron de fiambres y empanadas a la espera del resultado final.

En el salón de ese piso se encontraban también el jefe de campaña de Heller, Daniel Filmus, el senador Eric Calcagno, los legisladores Esteban Morgado y Juan Cabandié. A través de cuatro pantallas que estaban dispuestas en ese salón seguían los resultados de boca de urna.

Arribo anticipado

Antes de lo previsto, llegaron en dos automóviles Audi Néstor y Cristina de Kirchner desde Olivos, alrededor de las 19.30, y entraron por la calle Moreno. Fueron directamente al piso 19, donde se encontraron con el jefe de Gabinete, Sergio Massa, el secretario de Medios de Comunicación, Enrique Albistur, el secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, Oscar González, y el vocero presidencial, Miguel Núñez.

También estuvieron presentes el diputado de la CGT Héctor Recalde, el dirigente socialista Ariel Basteiro, el titular de la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA), Ricardo Frescia, el piquetero oficialista Luis D'Elía -quien curiosamente se mostró simpático con la prensa y hasta le pidió perdón y besó en la mejilla a un notero del programa televisivo CQC, a quien meses atrás había agredido- y el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray.

De la farándula local, sólo participaron el conductor radial Alejandro Dolina, el actor Coco Silly y el imitador de Néstor Kirchner en «Gran Cuñado», Freddy Villarreal.

Mientras en las calles aledañas al hotel -que estaban cortadas y custodiadas por efectivos de la Policía Federal- simpatizantes se agruparon cantando efusivamente la Marcha Peronista, en el piso 19 el clima era tenso. La paridad en Buenos Aires y la derrota en Santa Cruz -provincia insignia de los Kirchner- los obligaron a revisar y retrasar el discur-so que los candidatos del FpV tenían previsto para las 22.

Para dar aliento, acompañaron con banderas y bombos más de 200 miembros del Partido Comunista, del Movimiento Octubre, del grupo Aukache, de la Juventud Peronista y el Movimiento Evita, algunos de los cuales, un rato antes de que Kirchner, Scioli y Heller bajaran a dar sus discursos, pudieron acceder al subsuelo del hotel para expresar su apoyo al Gobierno nacional, con cantitos como «No me importa lo que digan los gorilas de Clarín, vamos todos con Cristina a liberar el país».

Alguno de estos grupos arrojaron al aire volantes con la leyenda: «Colombiano narcotraficante y dice ser peronista», en alusión a Francisco de Narváez, quien está siendo investigado por una presunta vinculación con la causa de la efedrina.

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