- ámbito
- Edición Impresa
Irán: persiste la protesta opositora pese a la represión. Ya hay 7 muertos
La censura aplicada por el régimen iraní sólo permitió ayer la difusión de imágenes de las manifestaciones oficialistas (izquierda). Las protestas de los sectores reformistas y moderados se repitieron en Teherán, pero sólo hay imágenes de las registradas en ciudades de Occidente (abajo).
La cadena estatal, controlada por el líder supremo de la Revolución, ayatolá Ali Jamenei, aseguró que en la manifestación participaron miles de personas procedentes «de todos los estratos de la sociedad».
Escasos kilómetros más al Norte, miles de seguidores del líder de la oposición volvieron a desafiar las advertencias del Ministerio del Interior y se lanzaron por cuarto día consecutivo a las calles para exigir que se anulen los resultados y se repitan los comicios celebrados el pasado viernes, en los que el ultraconservador Ahmadineyad salió reelegido por amplia mayoría.
La manifestación, que había sido ilegalizada, concentró de nuevo a miles de iraníes que, con el brazo alzado y haciendo la señal de la victoria con los dedos, desfilaron en silencio a lo largo de la calle Valy-e Asr en dirección al norte de la ciudad.
El conservador moderado Musaví había pedido poco antes a sus seguidores que no acudieran a la marcha convocada en el centro de la ciudad ante el temor de que se repitieran los disturbios que el lunes segaron la vida de siete personas en la simbólica plaza Azadí.
Pero pese a las restricciones impuestas por el régimen, que ha bloqueado numerosas páginas web, interrumpido la mensajería por sms e interferido la señal telefónica en algunos puntos de la ciudad, internet y el boca a bo-ca mantuvieron vivas las protestas de la oposición.
Irán es escenario desde el pasado fin de semana de movilizaciones y violentos enfrentamientos, originados por la victoria de Ahmadineyad.
Los choques se volvieron a reproducir ayer en algunos puntos de la ciudad, según informaciones recogidas por los testigos, pero que la prensa no ha podido constatar.
Mientras la ciudad se fragmentaba una vez más, el Consejo de Guardianes anunciaba su disposición a celebrar un recuento parcial de las urnas a las que se han puesto objeciones, medida que la oposición no considera suficiente.
El citado órgano de poder, que debe validar los resultados, no detalló, sin embargo, cuántas urnas van a ser de nuevo escrutadas, qué porcentaje de voto representan y por cuánto se va a prolongar este proceso.
El recuento fue respaldado por el propio líder supremo de la Revolución iraní, ayatolá Ali Jamenei, que recomendó que asista también un representante de cada candidato para evitar cualquier tipo de suspicacias. Jamenei designó a seis de los doce miembros del or-ganismo, por lo que éste le responde fielmente.
Embajadores
Al tiempo que en Irán se mantiene la tensión, la comunidad internacional comienza a desgranar su postura sobre un proceso electoral que ha soliviantado un país clave en Medio Oriente y Asia Central, y que ha puesto de manifiesto sus disidencias internas.
El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní convocó a los embajadores de la República Checa, el Reino Unido, Francia, Holanda, Italia y Alemania para protestar por las manifestaciones que la Unión Europea, y sus gobiernos han realizado sobre las polémicas elecciones presidenciales.
Según la televisión estatal, un funcionario iraní advirtió al representante diplomático checo, Josef Havlas, que «ni la Unión Europea ni ningún país tienen derecho a interferir en los asuntos internos de Irán».
«Tampoco tiene derecho a criticar a este país, y menos en lo relacionado a las gloriosas elecciones», señaló el funcionario a Havlas, cuyo país desempeña hasta el próximo día 30 la presidencia de la Unión Europea.
Similares mensajes recibieron sus colegas, aunque el más duro fue para el representante de Francia, cuyo presidente, Nicolas Sarkozy, fue uno de los primeros mandatarios del mundo en hablar abiertamente de «un fraude masivo».
Agencias EFE, Reuters, AFP

