13 de julio 2011 - 00:00

Irlanda, una excusa para tapar lo grave

Irlanda, una excusa para tapar lo grave
El tiempo tiene algo de mágico, como en un reloj de arena, a medida que nos acercamos a un evento dado, el margen de error de nuestras decisiones es menor, mientras que a medida que nos alejamos las consecuencias de los errores se va diluyendo. Esto viene a cuento por los muchos problemas que enfrentan los inversores (Grecia, Italia, España, inflación, desocupación, etc.) y en particular por la extensión del permiso de emisión del Tesoro que ayer pareció estar más lejos que nunca. Mientras el presidente Obama juega al centrista, arguyendo que está muy presionado por la izquierda demócrata, los republicanos dicen que el Tea Party los presiona por derecha. Las dos posiciones tienen algo de razón: es cierto que sería bueno seguir inyectando dinero para tratar de impulsar la recuperación económica -fue ostensible ayer cierto esfuerzo para instalar la idea que viene un QE3 light-, pero tanto o más cierto es que nada es tan negativo como subirle los impuestos a la gente, en un momento en que no llega a fin de mes (entre los 25.300.000 norteamericanos con serios problemas laborales hay pobres, clase media y también ricos).

Insistimos con la idea que este tema es tan espinoso (las calificadores podrían bajar la calificación norteamericana, aun si se consigue la extensión del permiso de emisión) que los analistas prefieren ignorarlo y buscar en otro lado las excusas para jornadas bajistas como la de ayer. Así el 0,47% que perdió el Dow al cerrar en 12.446,88 puntos se vinculó con la baja en la calificación de Irlanda. Una pregunta: ¿Irlanda no había sido rescatado hace poco y su deuda valía como chatarra? No sorprende entonces que el oro marcara un máximo histórico en dólares y en euros, mientras la apetencia por los treasuries llevó la tasa de 10 años al segundo punto más bajo desde fines de noviembre pasado. Cuidado.

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