23 de junio 2016 - 00:00

IRSA Inversiones: cuando David absorbió a Goliat

Objeto social: "Inmobiliaria".

Durante el primer trimestre logró hacerse del control de la israelí IDB. Durante el segundo trimestre consolidó patrimonialmente la operación y durante el de marras hizo lo propio con los resultados. Esto último merece otra observación, mientras Irsa cierra balance el 30 de junio, IDB lo hace el 31 de diciembre bajo regulaciones israelíes -con posterioridad a los plazos legales argentinos- por lo que IRSA se ve forzada a consolidar los números de IDB con un desfasaje de tres meses, incorporando provisoriamente las transacciones que puedan alterar significativamente los resultados. Por ejemplo, en este balance a marzo de 2016 incorpora los resultados del trimestre a diciembre de 2015 de IDB.

Para el análisis contable y hasta no tener algunos periodos por detrás -que pase más tiempo-, esto se complica a su vez por la magnitud de la consolidada y nos obliga a un "juego" contable. Así mientras, las operaciones "pre consolidada" le significan un bruto de $1.772 millones, 27% mayor al de doce meses antes, al contemplar IDB queda con un bruto de $5.339 millones, 281 por ciento más. Algo similar sucede con los gastos, mientras los administrativos y de comercialización sin IDB le ingieren

$573 millones, 44% más que un año atrás, con IDB le significan $3.344 millones en contra. Siguiendo este juego podríamos estar hablando de un saldo operativo de $2.900 millones (con IDB fueron $3146 millones), esto es un 55% mayor o de un saldo financiero negativo acotado a $1.400 millones (fueron $3.249 millones con IDB) para arribar a un "pre tax" que podría estar entre $658 y $814 millones (fue de contrarios $789 millones).

Lo concreto es que esta "recargada" IRSA (su patrimonio saltó de $2.000 millones a $7.600 millones) finalizó el nonamestre con un neto de $1.039 millones pero que sumados integrales trepa a $776 millones a favor.

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