17 de junio 2015 - 00:00

Isabel Allende en su mejor veta

Isabel Allende en su mejor veta
Isabel Allende, "El amante japonés" (Bs. As., Sudamericana, 2015, 347 págs.).

Isabel Allende
ha vuelto a las suyas. A esas historias entramadas y simples con las que conquistó lectores y que hacen despotricar a algunos críticos literarios. En "El amante japonés" cuenta los avatares de una familia de clase alta de San Francisco de California a la que llega de Polonia una muchacha que será la protagonista de un amor controversial, desafortunado, irrefrenablemente pasional. Un amor transgresor que tendrá una final reivindicación metafísica.

La escritora chilena reaviva su realismo mágico con momentáneos fantasmas, algunas breves devociones religiosas implorando ayuda, ciertos encuentros milagrosos. Instalada en el presente inmediato, en 2013, ofrecerá comentarios políticos superficiales y progresistas. Recordará las persecuciones raciales durante la Segunda Guerra Mundial. Brindará una segunda historia de amor que, como la principal, estará envuelta en atrapantes secretos que se irán develando paulatinamente. Y contará con esa escritura profesional, experimentada, cautivante, que ha hecho que, en 43 años de dedicarse a la narrativa, sus obras hayan sido traducidas a 35 idiomas, y vendido más de 65 millones de ejemplares. Roberto Bolaño la calificaba, usando un epíteto de Vargas Llosa, de escribidora.

No está nada mal, Isabel Allende sabe cómo escribir para llegar a una enorme masa de lectores que quiere entretenerse con un relato abigarrado y bien llevado. Algo que ella venía perdiendo con sus últimos experimentos literarios. Cuando buscó sumarse al boom de la narrativa juvenil provocado por J.K. Rowling, con "La ciudad de las bestias" en 2002, "El Zorro, comienza la leyenda" en 2005, y "El cuaderno de Maya" en 2011. Luego intentó con el thriller "El juego de Ripper" en 2014, donde contó con el asesoramiento del autor de novelas negras William Gordon, que era el abogado estadounidense con el que vivía desde hacía 27 años. Ahora, divorciada de Gordon, ha vuelto a lo suyo: grandes tramas novelescas protagonizadas por mujeres fuertes, un toque de historia y política y otro con algún hecho levemente fantástico.

"El amante japonés" comienza cuando Irina Bazili, atractiva muchacha moldava de 23 años, entra a trabajar en una exclusiva residencia para gente de la tercera edad. Allí Irina, y el lector, irá conociendo gente diversa hasta llegar a Alma Belasco, artista plástica millonaria que eligió vivir en ese geriátrico en una especie de autoexilio. Alma tomará a Irina como su asistente, y le presentará a Seth, su nieto, para que le ayude a ordenar los papeles que está usando para contar la historia de su familia. Así se sabe que Alma fue enviada a EE.UU., a la casa de sus pudientes tíos, para salvarla del nazismo que atacaba Polonia. La adolescente Alma conocerá allí a su primo Nathaniel, con el que construirá una familia, y a Ichimei Fukuda, hijo de un jardinero, los dos amores de su vida. Cuando se intensifica la relación con Ichimei, se produce el ataque a Pearl Harbor y los japoneses que viven en EE.UU. son llevados a un campo de concentración en Utah. Aquella separación no hace más que incrementar una pasión que tiene el atractivo de lo imposible, y que por eso mismo se vuelve apremiante y fogosa. Irina y Seth revolviendo papeles buscarán saber qué ocurrió con aquella relación, quién es la persona que corteja ahora a Alma, le envía cartas en sobres amarillos, le hace llegar una vez por semana una caja con tres gardenias.

Isabel Allende cuenta el amor de dos personas mayores separadas por la raza y por la religión. Y la historia de la humilde Irina, que no puede abrirse a sentimientos, por los secretos de un pasado atroz, con Seth, un joven profesional de clase alta. Se avanza por esas historias a través de constantes peripecias y una sacudida emocional final. "El amante japonés" recuerda al jardinero de "El amante de Lady Chatterley" de D.H. Lawrence, a "El amante" de Marguerite Duras, y al "El amante japonés" (hasta el mismo título) un best seller romántico que la malaya Rani Manicka publicó en 2009, contando de una chica malaya obligada a casarse con un magnate indio y que en una invasión de la Segunda Guerra Mundial conoce un militar japonés que la somete, libro que se dijo que parecía una copia de las novelas de Isabel Allende. Pero, sobre todo, "El amante japonés" de la escritora chilena se parece, sin destacarse sobremanera, a las novelas de su primera época, el de "La casa de los espíritus", "De amor y de sombra", "Retrato en sepia", "Inés del alma mía".

M.S.

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