22 de agosto 2011 - 00:00

Israel intenta evitar ruptura con Egipto

El Cairo - El Gobierno egipcio no se dio ayer por satisfecho con el «lamento» israelí por la muerte de cinco militares egipcios en un incidente fronterizo, presionado además por los centenares de manifestantes que continuaban su protesta frente a la Embajada israelí en El Cairo.

La comisión gubernamental egipcia encargada de seguir la crisis entre ambos países dejó claro que las declaraciones del ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, que lamentó la muerte de soldados egipcios, «no son adecuadas a la dimensión del suceso ni a la indignación del pueblo egipcio».

El Ejecutivo egipcio, con el primer ministro Esam Sharaf a la cabeza, reclamó que se fije un plazo máximo para realizar una investigación conjunta, a la que Israel accedió, para clarificar el ataque de un avión israelí que el pasado jueves acabó con la vida de soldados egipcios en la frontera de la península del Sinaí.

Dispuesto a preservar la paz con Israel, el Gobierno egipcio dijo que Israel también tiene que asumir sus responsabilidades si quiere mantener lo que ambos países protegieron desde los acuerdos de Camp David en 1979.

Ante las dudas despertadas en Israel sobre el control egipcio de la seguridad en el Sinaí, el Gobierno árabe reivindicó con determinación su soberanía en la zona, donde recientemente se ha reforzado la presencia militar.

Aprovechó además para condenar los últimos ataques israelíes en la Franja de Gaza, en la misma línea que la Liga Árabe, que también expresó su solidaridad con Egipto por el incidente fronterizo.

El presidente israelí, Shimón Peres, presentó sus condolencias a los familiares de los soldados egipcios fallecidos, mientras el jefe del Gobierno, Benjamín Netan, ordenó a sus ministros que no hagan declaraciones públicas sobre el asunto, según los medios locales, que dieron cuenta de la mediación de Francia y EE.UU.

Aunque en un primer momento el Gobierno egipcio amenazó con retirar a su embajador en Tel Aviv y después sólo alcanzó a convocar a un responsable diplomático en El Cairo para pedirle explicaciones, los egipcios siguen sin conformarse con las reacciones diplomáticas. Por tercer día consecutivo, centenares de personas se manifestaron frente a la Embajada de Israel en El Cairo y, en un gesto de ira, un joven quitó la bandera israelí de la legación y puso en su lugar la egipcia.

Al grito de «judíos, el ejército del profeta Mahoma volverá» y «el pueblo quiere que Israel se vaya», los manifestantes exigieron a Israel durante día y noche que suspenda las operaciones militares en la frontera egipcia y el cese de los ataques a Gaza.

En tanto, Hamás (que controla de facto la Franja de Gaza) ofreció una tregua al Estado judío. Los últimos días han sido una seguidilla de ataques con cohetes lanzados por terroristas palestinos, seguidos de represalias hebreas.

Agencias EFE y Reuters, y Ámbito Financiero