30 de septiembre 2013 - 00:00

Italia busca un nuevo Gobierno tras el chantaje de Berlusconi

El primer ministro Enrico Letta se dirigirá mañana al Parlamento, al que le solicitará el voto de confianza.
El primer ministro Enrico Letta se dirigirá mañana al Parlamento, al que le solicitará el voto de confianza.
Roma - El presidente italiano, Giorgio Napolitano, advirtió ayer que las cámaras del Parlamento serán disueltas "sólo ante la imposibilidad de que haya Gobierno", un día después de que la renuncia de cinco ministros del partido de Silvio Berlusconi, Forza Italia, abriera una nueva y severa crisis política en el país.

"Estamos en una fase un poco críptica. Voy a intentar ver si hay posibilidades para la continuación de esta legislatura y además procederé a una cuidadosa verificación de los precedentes que existen en otras crisis de Gobierno, a partir de la segunda crisis de Prodi en 2008", refirió Napolitano en Nápoles.

La crisis de aquel Ejecutivo se consumó entre enero y febrero de 2008, después de que la dimisión del entonces primer ministro, Romano Prodi, y la pérdida de confianza en el Senado obligaran a su disolución.

En este ambiente de crisis, Napolitano recibió anoche al primer ministro, Enrico Letta, quien no tiene ninguna intención de dimitir y sí de seguir adelante con otra mayoría.

De hecho, Letta tiene previsto comparecer mañana ante el Senado para pronunciar un discurso en el que endosará la responsabilidad de esta crisis al partido de Berlusconi, antes denominado Pueblo de la Libertad (PdL), y buscará la confianza de la cámara. Una responsabilidad que el primer ministro, dice en privado, es "un gesto de bandidos".

El Senado tiene que decidir el viernes si retira el escaño a Berlusconi por su condena a un año de prisión por fraude fiscal, lo que implicaría la pérdida de su inmunidad parlamentaria a la espera de nuevos juicios, entre ellos, el denominado "Rubygate" por prostitución de menores y abuso de poder.

El 1 de agosto, el ex primer ministro fue condenado a cuatro años de prisión (reducidos a sólo uno) por fraude fiscal. No obstante, debido a su edad, Berlusconi no irá a prisión.

Los analistas aseguran que un voto de confianza a Letta podría suponer un acto de nacimiento de un nuevo centroderecha moderado y proeuropeo, con el excomisario de la Competencia Mario Monti, el democratacristiano Pier Ferdinando Casini y el presidente de Ferrari Luca di Montezemolo.

Por lo pronto, el premier se hará cargo del Ministerio de Justicia e Interior que ocupaba Angelino Alfano, miembro del PdL, y se dispone a distribuir las otras cuatro carteras entre el resto de los ministros que se mantienen.

En este contexto, algunos comienzan a creer que la jugada de Berlusconi no termina de dar frutos, y que al contrario, parece que se le vuelve en contra. Por lo pronto, aumenta el malestar entre las filas de la formación de Berlusconi por una decisión que algunos creen forzada y que ni siquiera logró bloquear la suba del IVA ni hacer desaparecer el impuesto sobre la primera casa, que fueron los caballitos de batalla del ex primer ministro.

Dos ministros de Berlusconi criticaron la jugada de éste: Gaetano Quagliariello, ministro para las Reformas Constitucionales, y Beatrice Lorenzin, ministra de Salud.

"Esta nueva Forza Italia está demostrando ser muy diferente a aquella del 94; le faltan aquellos valores de aquel sueño que nos trajo a todos hasta acá. Nos empuja a una derecha radical en la que no me reconozco, da la espalda a los moderados y los expulsa de su órbita sin ninguna reflexión cultural señalándolos como traidores", dijo Lorenzini. Aunque aceptó la petición partidaria de dimisión, prometió que "continuaré expresando mis ideas".

Berlusconi, que ayer festejó su 77° cumpleaños en su residencia cerca de Milán, Arcore, rompió su silencio con una llamada telefónica a una manifestación de Forza Italia en la que dijo que está "preparado para la batalla" y que "no está cansado de combatir". Subrayó que no aceptará la responsabilidad por el aumento de los impuestos que motivó esta crisis de Gobierno.

"Cada vez fueron menores los motivos para apoyar a este Gobierno y de pronto nos encontramos con una izquierda que sigue metiendo las manos en los bolsillos de los italianos", afirmó antes de pedir que "las elecciones sean cuanto antes".

La preocupación es grande ya que, además del aumento del IVA, la Ley de Presupuestos está en riesgo. Letta está furioso porque se esfuma también una misión que tenía bien preparada en los emiratos del golfo Pérsico para cerrar importantes inversiones italianas.

Agencias EFE, AFP, DPA y ANSA

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