28 de noviembre 2008 - 00:00

Jacques Bedel: obras de belleza amenazante

Una de las obras de la muestra «Jacques Bedel-Aproximaciones», que se exhibe en elMuseo Nacional de Bellas Artes.
Una de las obras de la muestra «Jacques Bedel-Aproximaciones», que se exhibe en el Museo Nacional de Bellas Artes.
El Museo Nacional de Bellas Artes exhibe la muestra «Jacques Bedel-Aproximaciones». Son varias las series realizadas por este destacado artista argentino a lo largo de 40 años de su trayectoria que llevan esta palabra en los títulos de sus obras. Por ejemplo, «Aproximación al Infinito» en la que comienza a indagar la cuarta dimensión, generalmente relieves con un tajo atravesado en el plano de un horizonte.

«Aproximación a la Nada» en la que describe la trayectoria de las partículas subatómicas y el microcosmos en general. «Aproximación al Mal», iniciada en 2005, una suerte de batalla entre microorganismos devorándose unos a otros, una técnica que ahora ha perfeccionado en la que utiliza dos placas transparentes y que se revelan gracias a la sombra que proyectan sobre la pared al ser iluminadas.

Su actual muestra en Bellas Artes está compuesta por 40 obras de su reciente producción, pero que se entrelazan con las ya mencionadas y que se refieren al paisaje que nos rodea.

Toda la obra de Jacques Bedel como arquitecto, escultor, pintor, dibujante, orfebre, decorador, puede clasificarse como innovadora además de estar sustentada en la investigación científica, una de sus obsesiones. La muestra abre o cierra, es indistinto, con «Aproximación a los Sueños», transparencia fotográfica s/PET, una visión que nos atreveríamos a llamar romántica , con personajes en medio de ese magma de mar y nubes amenazantes que lo contemplan con añoranza, o que se perderán en él para siempre.

«Aproximación al Mal» realizada en 2007, está compuesta de placas de colores netos que revelan desplazamientos acuosos y tambien aquellas en las que utiliza bolsas negras de residuos plegadas y telas iridiscentes, aguas quietas, densas, presagian la tormenta que se desatará así como la ola devoradora que arrasará con lo que queda de la naturaleza. Obras perturbadoras por su imagen y cromatismo, «a feeling of awe», nada mejor que esta expresión inglesa para definir esta sensación de temor reverente y también de pavor ante la destrucción que el hombre se inflige de manera inexorable.

«La Garra de Dios», «Más allá de Dios», «El rastro de Dios», «El borde de Dios», obra culminante, esa imagen cósmica del infinito, una franja brillosa sobre el abismo, conmovedora, que nos atrae desde un extremo de la sala quizás tengan que ver con otra de sus obsesiones, Dios o su ausencia, desde que realizara «El Ojo de Dios» (1969), «El Dios Reencontrado» (1986), «Deus, ecce Deus»(1995), que como muchos de sus temas, son recurrentes y a los que el artista vuelve de manera diferente.

Aunque la palabra belleza haya sido desterrada del léxico del arte contemporáneo, nos sentimos obligados a usarla, no sólo para intentar una aproximación descriptiva de las obras en sí mismas sino como algo interno a su significado, a su pensamiento. Una manera kantiana de representación sublime, por ejemplo, del océano, «no un vasto reino poblado de seres acuáticos o un gran depósito destinado a suministrar los vapores que cargan el aire de las nubes en provecho de la tierra es necesario representárselo como hacen los poetas, conforme a lo que nos muestra la vista». Por eso, en Bedel se fusionan los materiales no convencionales, una investigación visual-cuyos secretos pertenecen a la alquimia, la ciencia, un pensamiento filosófico, un compromiso moral y la poesía que emana de obras apocalípticamente bellas.

Para esta muestra se ha editado un excelente librocatálogo de 300 páginas con medulosos ensayos de Antoine Raymond, Renato Rita y Ana María Battistozzi. Clausura el 2 de febrero de 2009.

  • Puentes

    Niko Gulland, curadora de la muestra «Puentes» que se realiza en el Museo de Arte Tigre (MAT), señala que al recorrerla historia del arte han sido motivo de inspiración en la pintura y el dibujo, por ejemplo, en Botticelli, Turner, Van Gogh, Monet, sin olvidar a Leonardo, autor del puente auto portante, que está en el origen de esta convocatoria.

    Si bien han sido herramientas para fines de conquista e invasión como en el caso de Leonardo, es su sentido de unión, una metáfora que hace pensar en el diálogo y que cruzarlo es salir de uno mismo para encontrarse con el otro. Así también lo expresa Ivonne Bordelois en sus versos: «Y los puentes se alumbran con palabras hermanas/con palabras gitanas, con palabras lejanas./con palabras humanas».

    Participan artistas de vasta trayectoria y hacer distintivo como Giancarlo Puppo, María Juana Heras Velazco, Hernán Alvarez de Toledo, Clorindo Testa, Pablo Damiani, Martín Blaszko, Héctor Médici, Pájaro Gómez, Javier Torres, Bastón Díaz, Sergio Quentin, Marcelo Díaz, entre los que también se incluye a Amancio Williams (1913-1989) y la maqueta de la famosa «Casa sobre el arroyo» realizada por el Archivo Williams en 1999 bajo la dirección del arquitecto Claudio Vekstein. Hasta fines de diciembre.
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