6 de mayo 2011 - 00:00

Jaime quedó en la puerta del juicio por dádivas

Ricardo Jaime
Ricardo Jaime
Ricardo Jaime quedó a un paso de enfrentar el primer juicio oral en su contra por un presunto caso de corrupción. La Cámara Federal rechazó un planteo de nulidad de la defensa del exsecretario de Transporte contra la decisión del juez federal Claudio Bonadío de enviar a debate una causa en la que se lo investiga por la supuesta percepción de dádivas. Se trata de viajes en taxis aéreos realizados por Jaime y sus allegados, que se sospecha eran pagados por empresarios a los que debía controlar.

A diferencia de lo que sucedió ayer mismo con el juez Norberto Oyarbide en otro expediente contra Jaime (ver nota aparte), la Sala I del tribunal avaló la labor de Bonadío en la etapa de instrucción del sumario. La defensa del exfuncionario había objetado la elevación a juicio por entender que el magistrado ignoró un pedido del fiscal Guillermo Marijuán de incorporar nuevas pruebas. Los camaristas contestaron que en el debate oral podrán pedirse esas medidas adicionales.

Meta

«La instrucción no tiene por meta alcanzar la certeza de que el hecho ha ocurrido. Es en el juicio donde debe decidirse el caso de manera definitiva y es por ello que una vez afirmada la probabilidad positiva, esto es, alcanzado el umbral necesario para abrir el juicio, sólo cabe realizar medidas estrictamente necesarias», destacan en su resolución los jueces Eduardo Freiler, Eduardo Farah y Jorge Ballestero.

Bonadío y Marijuán investigaron una serie de viajes aéreos realizados por Jaime, sus familiares y colaboradores, y que presuntamente fueron costeados por empresarios como los dueños del Grupo Plaza y de TEBA, sobre los que Jaime, como funcionario, tenía obligación de ejercer tareas de control. De acuerdo con el sumario, fueron traslados a Córdoba (provincia de origen de Jaime), Río de Janeiro, Florianópolis y Punta del Este, entre 2006 y 2008.

El abogado Andrés Marutian, defensor de Jaime, dijo no sentirse preocupado por la resolución de los jueces al explicar que otros recursos que presentó deberán ser analizados por la Cámara de Casación, máxima instancia de apelación en el fuero penal. En esa línea, recordó que el fiscal Marijuán había pedido más medidas de prueba que no fueron atendidas por Bonadío y cuya resolución estará a cargo de Casación. Y que esos recursos deberán ser analizados a fin de este mes.

Previo a solicitar la elevación a juicio oral, el fiscal había pedido al menos 28 medidas nuevas de prueba, entre ellas el envío de exhortos y de oficios al interior del país para obtener más datos acerca de las imputaciones en contra de Jaime.

La semana pasada, la Cámara Federal sobreseyó en el mismo expediente al empresario Claudio Cirigliano, del Grupo Plaza, que había sido procesado por Bonadío. Los camaristas dieron por prescripta la acción penal en contra del ejecutivo.

En cambio, respecto de Jaime los jueces dijeron, al confirmar su procesamiento, que «existían elementos suficientes para estimar que tales hechos (por las presuntas dádivas) fueron delictuosos y que el nombrado resultaba prima facie penalmente responsable por ellos».