28 de febrero 2014 - 00:00

JOSÉ TASA: La envidiable confianza en Kiev

Comienza marzo y, con él, las batallas reales en lo económico. Paritarias, inflación, tarifas y, lo más importante, las medidas fiscales necesarias para encarrilar la economía en el segundo semestre. José Tasa, el experto financiero que se esconde detrás de ese apodo, recibe al periodista en Florería Atlántico, sobre la calle Arroyo, que en la planta baja vende desde flores a vinilos y en el subsuelo esconde un speakeasy, una suerte de restobar que permite hablar sin ser visto, del estilo de los que marcaron la época de la ley seca en Estados Unidos. En este ámbito, aporta interesantes datos sobre lo que viene.

Periodista: Ya está Repsol dentro de la Bolsa. Pasó casi inadvertido en el mercado. ¿Y ahora?

J.T.:
Le había anticipado que el mercado ya lo había descontado. Pero lo que no se descontó es el hecho de que hay, detrás de este acuerdo, más dólares de lo imaginado en inversiones por Vaca Muerta. Varios bancos ya están haciendo llegar sus propuestas. Pero igual hay mucha cautela con la Argentina. Fíjese que para los inversores, Ucrania da ahora más seguridad de repago de la deuda que nuestro país.

P.: ¿Cómo puede ser?

J.T.:
La comunidad financiera internacional está lista para socorrer a Ucrania, los Estados Unidos inclusive. El Ucrania 2023 rinde menos del 10% anual ya, un envidiable retorno teniendo en cuenta que el Boden 2015 autóctono, de mucho menor plazo, paga un 11%. El pasado, pero también el presente, nos condena. Los operadores temen por lo que pueda suceder después de la liquidación de la soja, es decir, agosto en adelante.

P.: Pero en Ucrania, están a los tiros, un presidente cayó...

J.T.:
Lo que mide el retorno de un bono es la probabilidad de que se pague, no se equivoque. Puede haber tiros, pero si la deuda es baja y hay apoyo del FMI, la tasa de los bonos será mínima. Hoy, para el mercado -no para mí- la Argentina tiene riesgos altos. Creo que están exagerados, pero esto es al revés de los tribunales de Justicia; se debe mostrar la inocencia primero. Hay que dar tranquilidad a inversores, algo en lo que no son muy duchos, por cierto, en el equipo económico.

P.: ¿Qué deberían hacer?

J.T.:
La madre del problema es de índole fiscal. La única proyección que existe para 2014 es la incluida en el Presupuesto que tiene un crecimiento de seis y pico y un dólar también de seis pesos y monedas. Supera a Ray Bradbury esa ciencia ficción. Deberían dar señales de lo que van a hacer. Pero los entiendo: el ajuste viene en parte por tarifas y no se lo quiere reflejar antes del cierre de las paritarias. Habrá que esperar.

P.: Mientras, la economía se contrae.

J.T.:
Habrá que ver lo que pasa desde ahora. Tengo entendido que lo del Club de París es lo que se viene. Más temprano que tarde. Le diría 45 días. Lo de Repsol era el paso previo para cerrar con países acreedores, y luego seguirán con los holdouts. Este último punto sería lo que haría volar al mercado. Nadie se lo imagina, pero hay que hacerlo. Y lo quieren hacer, a diferencia de otras épocas.

P.: Pero aquí la inflación sigue su curso.

J.T.:
Se está morenizando Augusto Costa, el secretario de Comercio. Está poniéndose más duro con las autorizaciones de subas de precios. La semana próxima ya empiezan a desfilar empresas por su despacho en Diagonal Sur. Recuerde que sólo hay 190 productos en Precios Cuidados, y pretende ir por muchos más. Pero las empresas quieren subir precios. Están retrasando las paritarias lo más posible para no darles pie a esos aumentos. La batalla en lo económico es día a día.

Dicho esto, José Tasa parte del speakeasy rumbo al microcentro. Destaca que es intención del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, asistir a la cumbre del BID a fin de marzo en Costa do Sauípe, Bahía, tal como fuera anticipado en Charlas de Quincho en este diario. Será otra prueba más de la intención oficial de cerrar la agenda internacional. Es lo que puede hacer que la Argentina deje muy atrás a Ucrania, caiga fuerte el riesgo-país y sea visto como más segura.

@guillermolabord

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