JOSÉ TASA: Más frente de tormenta

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Etapa de definiciones políticas y económicas en la Argentina. Qué mejor entonces que dialogar con José Tasa, el experto financiero y con fluidos contactos con el Gobierno. El país entra en la recta final del juicio por el default de 2001 en Nueva York y en paralelo se avizoran ya los movimientos políticos de cara a las legislativas de octubre. Todo tenderá a impactar de alguna manera en los precios de los bonos, acciones argentinas y especialmente en el "blue", el activo de mayor rating hoy entre los ahorristas. La sede del encuentro en esta ocasión fue el bar del Hotel Algodón, sobre la calle Montevideo, donde se hospedará Roger Federer en diciembre, un lugar alejado de micrófonos.

Periodista: Se ingresa en zona de turbulencia en todo sentido...

José Tasa: Así es. Creo que el fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York será contra la Argentina en no más de 30 ó 45 días. Lo importante allí es que pueden bloquearse los pagos que haga el país a los bonistas que ingresaron en los canjes de 2005 y 2010. Esto último es la clave. Que obliguen a pagar a buitres y el Gobierno no lo haga es malo pero no grave. Lo importante es que se le complique el pago que el país efectúa a los tenedores de bonos surgidos en los canjes de 2005 y 2010. Eso es lo que llevaría a un default técnico.

P.: Está claro pero el mercado ya descontó en parte ese evento. Por algo el riesgo-país voló y los seguros contra un default de la Argentina se encuentran por las nubes.

J.T.:
Pueden caer más eventualmente si se da este escenario. Creo igual que la Argentina pagará a esos tenedores de bonos en otro plaza que no sea Nueva York. A mí, un funcionario en diciembre pasado, cuando estaba vigente el fallo de Thomas Griesa, me aseguró que ya tenían todo organizado en ese sentido.

P.: Ahora uno espera que el Gobierno haga una buena oferta a los acreedores en las próximas horas para evitar todos estos trastornos, pero no creo que suceda.

J.T.:
Es una gran oportunidad pero lamentablemente no se va a dar por diferentes cuestiones. Lo que me llama la atención es el asesoramiento que tiene el país. Para mí están mal puestos los incentivos. Fíjese que el estudio de abogados del Estado argentino, Cleary, Gottlieb, Steen and Hamilton, debe cobrar honorarios por entre 15 y 25 millones de dólares al año. No tienen ningún incentivo para que se arregle la cuestión del default. Les conviene seguir con los juicios, apelaciones, antes que solucionar el default argentino de 2001. El día que la Argentina llegue a un acuerdo con acreedores, ese estudio tiene que hacer un feroz ajuste porque se le cae la facturación. Lo paradójico es que en once años ya de cesación de pagos, deben haberse llevado cerca de u$s 250 millones de honorarios. Y son dólares reales, puestos en Nueva York, no el equivalente en pesos en la plaza de Buenos Aires. Esos 250 millones no son poco en comparación con un juicio por u$s 1.400 millones, arreglable por menos, obvio, como el que plantean los fondos buitre.

P.: Quedará ello para el anecdotario. Jamás van a cambiar de abogados en esta instancia. Lo que me preocupa es que se ingrese en esa zona de turbulencia que afecte a la economía y a los mercados.

J.T.:
Por algo la Argentina rinde más que Chipre o Grecia. Mayor rendimiento es mayor riesgo. En realidad, los frentes abiertos son varios, no sólo el de Nueva York. Sigue el goteo de dólares de las cuentas en los bancos, la actividad crece en forma amarreta, con tasa cero o uno para 2013. Y los números fiscales dejan mucho que desear. En definitiva, es más de lo mismo, pero acentuado.

Parte José Tasa tras atender un llamado en su smartphone. Vienen ya los feriados de Semana Santa, tiempo de reposar ante un año que se presenta agitado. Deja un consejo final: "Mirar de cerca los papeles argentinos, si caen más hay que empezar a cargar". Siempre a contramano.

@guillermolabord

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