Encuentro estival con el experto financiero que se escuda bajo el seudónimo de José Tasa. Problemas en bancos por partida doble. Rumbo de los mercados. Medidas embrionarias.
Luis Caputo
Periodista: ¿Cómo comenzaron el año los bancos?
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José Tasa: Diría que bien, pero se vienen días complicados. Puntualmente la situación gremial va a estar en llamas. Es que la gremial bancaria acordó con las cámaras -creo que los extranjeros quedaron afuera- pero el Ministerio de Trabajo no homologó ese acuerdo. Ni creo que lo haga. Es un tema gremial en parte pero es algo macro y político en realidad. Obviamente el Gobierno no quiere que las paritarias se desborden y que impulse la inflación. Pero por el otro lado, si quiere revivir fuerte el consumo el salario real tiene que subir. Y políticamente no hace falta que le explique la importancia de que salario y consumo lleguen a todo vapor para las legislativas de octubre. No se olvide la frase presidencial: "Si ganamos PBA en octubre, nos quedamos 8 años mínimo". Y tiene razón.
P: El problema pasa por la meta de inflación 2017 del BCRA...
J.T.: Sabrá el Gobierno marcar prioridades. El otro problema en los bancos pasa por el exceso de liquidez. Le hablo del dinero en efectivo que tienen. El "físico". El BCRA no acepta más depósitos de los bancos y los grandes, principalmente el BBVA, el Santander y algunos otros, tienen que hacer malabares por au atesoramiento. Estimo que hay $20.000 millones en esa situación como mínimo. Los CEO de los grandes bancos están dedicando como mínimo cuatro horas cada día a ver cómo solucionan esta cuestión. Federico Sturzenegger no da señales. Ganan las compañías de seguro y los transportistas de caudales. Debería Sturzenegger imitar a EE.UU. que habilita billetes de grandes denominaciones sólo para uso interbancos. Debe haber lobby de los beneficiados para que nada cambie. El mismo problema se da con los dólares. Hay exceso de billetes en todo el sistema financiero. Nadie sabe qué hacer con ellos. Los yaguaretés y las ballenas franco austral escasean además.
P: ¿Y al final en el Banco Nación qué pasará?
J.T.: Como le dije la semana pasada, quedan todos los directores. Hubo una reunión ayer (por el martes) en la que Javier González Fraga dio un discurso básico en que no habrá cambios en el directorio. Anticipó que habrá austeridad en la entidad, aunque con gastos por $20.000 millones, a lo sumo puede recortar 3 millones... Lo último es lo más importante, dado que quiere que el Banco Nación sea un banco de fomento, que preste barato a largo plazo. Hasta ahora venía apuntando a ser un banco más competitivo. Tenía activos por $400.000 millones hace un año, de los cuales el 30% eran Lebac... Ahora me dicen en el BN que sólo tiene un 15% de Lebac. Gana más de 20.000 millones en el año. Con las Lebac había que ser un muy mal banquero para no ganar plata estos años.
P: ¿Y el Tesoro no capturaba esa ganancia del Nación?
J.T.: No dé malas ideas. Lo que sí hacía Luis Caputo era llevarse toda lo que podía. Mientras no había necesidades de financiamiento estaba todo bien. Pero cuando el dinero escasea, ahí todo cambia. No modificaron la norma del BCRA que le pone techo al financiamiento del Nación al Tesoro. Pero hicieron picardías. Como ese techo o límite (R76 del BCRA) es función de los depósitos del sector público en el BN, hicieron que la ANSES vía el FGS le gire títulos y así el Nación quedaba habilitado para prestar más a Caputo, quien iba velozmente con la aspiradora.
P: Se viene la mega-emisión de deuda en pesos...
J.T.: Hay mucha demanda y del otro lado, como le dije, hay excedente de pesos. Del exterior la demanda siempre viene en masa de Templeton. Eso desde que su vicepresidente, Michael Hasenstab, estuvo con Macri el año pasado. Se llevó gran parte de la emisión de pesos de la Argentina en 2016.
P: Lo que parece ser importante es la reforma del mercado laboral que impulsan los ministros Triaca y Dujovne.
J.T.: Así es. Pero aún está verde. Tiene que haber consenso con la CGT. Si no, llevan la reforma al Congreso y la despedazan. Ya pasó con Prat Gay y su proyecto por el Impuesto a las Ganancias. Creo que para endulzar a la oposición van a adoptar también algunos puntos de los proyectos que presentaron. Lo positivo es que hay buen clima del Gobierno con la CGT. En realidad, si uno mira lo que hizo Macri en CABA, siempre se llevó muy bien con Moyano y también con los municipales. Obviamente no fue gratis. Pagamos los porteños.
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