21 de febrero 2014 - 00:00

JOSÉ TASA: Ven un puente de Menem a Kicillof

JOSÉ TASA: Ven un puente de Menem a Kicillof
Nuevo encuentro para abastecerse de información financiera con el experto que se escuda bajo el seudónimo de José Tasa. Zona de definiciones: paritarias, gestiones en el exterior, subsidios y sus recortes, caída de la actividad...En el restorán Osaka de Puerto Madero, mientras desfilan tiraditos, combos y ceviches varios de la mano de un vino rosado, trascendieron varios anticipos de lo que se viene en materia económica. El dólar ya no interesa.

Periodista: ¿Se viene el acuerdo con Repsol por YPF?

José Tasa: Estaba en la agenda, llegando a marzo. No sé cuánto está descontado en el mercado, creo que bastante. Pero se trata de otra señal del giro del Gobierno. Repasemos los últimos 180 días. Hubo acuerdo con empresas sobre juicios en el CIADI, se fue Guillermo Moreno, blanquearon la inflación, devaluaron y subieron las tasas, fueron al Club de París... Habrá más.

P.: Pero el mercado no refleja estos cambios: el riesgo-país sigue arriba de 900 puntos, el Boden 2015 rinde más del 12% en dólares y vence en año y medio...

J.T.:
En Wall Street la Argentina no gusta, tiene mal marketing. Necesitarían un asesor de imagen. Tampoco ayudan las declaraciones de funcionarios, pero igual el lenguaje está más moderado, más allá de algunas declaraciones con tinte político contra empresas, monopolios, etcétera. Mire que hoy creo que está partiendo a Sídney el ministro Axel Kicillof a la cumbre del G-20. Por el BCRA va Miguel Pesce, el vicepresidente. Se viene a fin de marzo la cumbre del BID en Bahía, un adelanto de lo que va a ser el Mundial. Y el propio Kicillof está al tanto de este tema de imagen.

P.: ¿Por qué lo dice?

J.T.:
El martes tuvo lugar un almuerzo de los empresarios del sector alimentario de la COPAL en el Ministerio de Economía, y Kicillof sorprendió gratamente a los ejecutivos, lo mismo que Augusto Costa. Frente a la era Moreno, la era de hielo por cierto, es el paraíso. Allí el ministro planteó la falta de apoyo a la gestión cuando se estaban tomando todas las medidas que se reclamaban.

P.: Puede ser, pero algunas de sus declaraciones no ayudan.

J.T.:
Si yo estuviera al frente de una mesa de dinero, miraría más los hechos que las palabras. Es como el Síganme de Menem. Terminó haciendo lo contrario de lo que decía en la campaña del 89. Insisto en que los bonos argentinos están demasiado castigados. El problema es el stock de reservas, ése es el miedo de los inversores. Por ese lado lo entiendo. Pero, aun así, Kicillof tiene a mano medidas para despejar dudas.

P.: Convengamos que hay una caída importante en la actividad.

J.T.:
Sin dudas. El primer trimestre está perdido. En las automotrices la situación es compleja. El derrumbe de las ventas de autos premium es del 80%: un tsunami. Es obvio que concesionarias y terminales van a despedir gente. Creo que la ley aprobada el año pasado en el Congreso fue una de las peores de los últimos diez años. Mataron a un sector que venía generando puestos de trabajo, todo para perder menos dólares por importación, lo que ni siquiera se consiguió. La van a corregir pero sólo para autos de fabricación nacional. Será cuando vean los datos del derrumbe de producción.

P.: ¿Y la situación fiscal?

J.T.:
Enero está OK, y en el primer trimestre se estará apuntando quizás a un equilibrio primario. Esto es lo que debe hacer el Gobierno: mostrar lo que será 2014 en materia fiscal porque el Presupuesto quedó obsoleto. Es un enigma el cierre de las cuentas. Hay que ver las paritarias docentes de hoy y las de los estatales. En marzo se hará un retoque de tarifas, tal como se hizo antes, apuntando a los hogares de mayores ingresos. Pero nadie sabe cuánto, ni siquiera los funcionarios.

Parte velozmente tras estos comentarios José Tasa con dirección a Plaza de Mayo. Antes, la última información: La relación de Axel Kicillof con Hernán Lorenzino está perdida; el actual ministro se ocupó de aclarar en todos los ámbitos internacionales y encuentros con bancos que las decisiones las toma él. No se quiere ir (a diferencia de su predecesor).

@guillermolabord

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