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JOSÉ TASA: a vivir con un “blue” sin brillo

Periodista: Por más que caiga, cada vez hay más negocios por el dólar.
José Tasa: No tanto. Lo importante es cómo las grandes empresas se están animando más. Hay factores contables de los que nadie se dio cuenta aún. Fíjese que si compra en la Bolsa dólares a través de títulos públicos, lo hace a un precio parecido al blue. Con sus pesos, compra un bono en dólares que rápidamente vende pero contra entrega de billetes norteamericanos. Es decir que usted arrancó con pesos y ya tiene dólares. Todo legal. Pero contablemente, esos dólares los tiene que valuar al tipo de cambio oficial. Es decir que está convalidando contablemente una pérdida dado que los dólares los compró a un precio parecido al blue en la Bolsa con esas operaciones de títulos públicos y los valúa al oficial, hoy en torno a los $ 5,30. De esa manera, las empresas logran pagar menos Impuesto a las Ganancias atesorando dólares. Y todo es legal.
P.: De todas maneras tiene sus riesgos.
J.T.: Depende. Por lo pronto le cuento que a una tabacalera que, al revés, ha ganado mucho dinero comprando con su flujo de pesos bonos en dólares. Ahora los vende contra pesos blanqueando esa ganancia. Los gerentes financieros de las empresas son los que vuelven a mandar. Es como en los 80. Los gerentes de marketing y de ventas ahora pasan a estar relegados en esta economía.
P.: Pero el blue pierde brillo.
J.T.: La realidad es que con la caída de cotización, el público ya no se lanza masivamente a comprar. Es que se esfumó esa sensación de que siempre la cotización iba hacia arriba y no se podía perder. Esa suerte de bien de Giffen, que a mayor precio, más demanda, no existe más. Ahora baja y el aumento de la demanda es más racional.
P.: ¿Y los CEDIN?
J.T.: Guillermo Moreno, el gran creador, lo quiere como el muleto del blue, y así restarle demanda. Pero lo que no entiende es que mucha gente que compra en el blue lo hace no porque no le vendan en las casas de cambio, sino porque no puede justificar ingresos impositivamente para esas operaciones. Aun con el mercado totalmente liberado, mucha gente seguiría yendo al blue. La economía argentina es un 35% en negro como mínimo. Por ello es que fuera del círculo ¡Sí Doctora!, es decir, los que concurren asiduamente a Olivos, el CEDIN no tiene aceptación. Más que circular, va a quemar en las manos de la gente. Rápidamente va a ir al BCRA, que deberá entregar los dólares correspondientes.
P.: Es decir que no hay nada bueno con los CEDIN.
J.T.: Lo único bueno es poder recrear el circuito blanco del dólar, o mejor dicho, gris, porque nada es completamente blanco en la economía. Este circuito se hizo trizas con el plan de pesificación que lanzó el Gobierno con Mercedes Marcó del Pont y Miguel Pesce como acompañantes. Si se recrea este circuito, se puede movilizar uno o dos puntos del PBI, incluso trayendo parte de los fondos blancos del exterior. Pero el circuito blanco o gris, como se quiera, necesita un instrumento confiable y el de Moreno no lo es.
P.: Cada vez es más poderoso Guillote.
J.T.: Juega al personaje que conoce la calle, el que conoce la economía de verdad, no la de los libros, o la academia. Y en el Gobierno le creen. Dice que la platita en el bolsillo hace que la gente consuma. Y eso lo traducen en votos. Está posicionado como un loco que trae soluciones.
Y después de estas frases, el experto se despide. Antes promete para el próximo encuentro traer un comprobante de compra de dólares de la Secretaría de Inteligencia. Al tipo de cambio oficial, claro. Y se va rumbo a la Fortaleza, una suerte de maxicueva del microcentro.
@guillermolabord


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