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Joyas arquitectónicas de Mario Álvarez bajo una lente juvenil
El Museo de Bellas Artes de Neuquén, una de las obras emblemáticas del maestro de arquitectos Mario Roberto Álvarez, objeto de una muestra de gigantografías realizadas por el joven fotógrafo Albano García.
Junto con Clorindo Testa y Justo Solsona, Álvarez integra lo que se podría llamar los Maestros de la Arquitectura Argentina. Se recibió de Arquitecto con Medalla de Oro en la Universidad de Buenos Aires en 1936, lidera el Estudio que lleva su nombre, y donde lo acompañan como arquitectos asociados: Mario Roberto Álvarez (h), Leonardo Kopiloff, Miguel Angel Rivanera, Hernán Bernabó y Fernando Sabatini.
Las gigantografías expuestas muestran la mirada de un joven de las obras más paradigmáticas de Álvarez, como SOMISA, IBM, los edificios de Oficinas sobre la Avenida Leandro N. Alem y el Centro Cultural General San Martín . El Joven autor de la muestra es colaborador de modernas revistas multidisciplinarias como «Barzón», «Plot», que contienen vastos elementos de Diseño y Arquitectura.
Decano de los arquitectos argentinos, Mario Roberto Álvarez (1913) es también uno de los grandes maestros de su arte, dentro y fuera del país, con una obra vasta, iniciada en 1937, que abarca todas las tipologías.
Su consagración, por así denominarla, es de 1956, cuando termina el Teatro Municipal San Martín, en la zona céntrica de Buenos Aires. Es un edificio sólido y transparente, severo y grácil, que tal vez evoca a los viejos teatros porteños con su larga marquesina volada sobre la acera y los cortinados de sus ventanales del primero y segundo pisos, a partir de los cuales el volumen parece elevarse en presencia más que en corporeidad, tanta es la poética elegancia de su curtain wall. Así, este racionalismo, no es un congelamiento de formas, invariable a lo largo del tiempo, sino, por lo contrario, una incesante adaptación de las formas arquitectónicas, y una creencia en los valores permanentes y universales materializados por medio de la arquitectura. Desde esta perspectiva, Álvarez asume una posición clásica, y su obra aporta al contexto urbano elementos de orden y claridad que otorgan a sus trabajos una rigurosa contemporaneidad y una sabia orientación artística. El suyo es, pues, un racionalismo sensible.
Como sucede con la obra de todo arquitecto, la de Álvarez contiene producciones emblemáticas, que la ciudad ha incorporado a su imaginario y a su patrimonio. La más distante en el tiempo es el ya citado Teatro San Martín (1953-60) y el Centro Cultural San Martín (1960-70), dos edificaciones contiguas que dan a calles paralelas.
En el año 2001, el autor de esta nota, organiza junto con el actual Director del Museo de Bellas Artes de Neuquén, Oscar Smoljan, un Concurso Nacional para el proyecto de dicho museo. Siendo el ganador de ese concurso el arquitecto Álvarez. Dicha sede, es inaugurada el 12 de septiembre de 2004, con motivo de los festejos del Centenario de esa Ciudad. Su construcción, constituyó un paso muy importante dado en los últimos años, en pos de la descentralización del patrimonio cultural de la Nación.El edificio proyectado fue considerado una obra de la contemporaneidad, recibió el máximo galardón de la Bienal Nacional de Arquitectura 2004, reconociendo en él una de las construcciones emblemáticas del país.
El edificio del museo, de mas de dos mil metros cuadrados cubiertos, a los que se suma un auditorio con capacidad para más de 300 personas, es una obra única en el concierto urbanístico nacional. Desde el punto de vista arquitectónico, el proyecto MNBA Neuquén, único en la Argentina, partió de entender, en primer lugar, el terreno sobre el cual debía erigirse el edificio y su relación con el medio ambiente circundante, compuesto por elementos propios de la geografía patagónica como la arena, el agua y la piedra. El edificio en sí, ha sido concebido como un gran espacio, un continuo cuyo interior puede ser ocupado por un ilimitada cantidad de formas posibles.
Por último, en el año 2007 finalizan la Torre Corporativa del Banco Galicia y en el año 2010 terminan la torre de oficinas Madero Office convirtiéndose en la primera torre de Puerto Madero en estar certificada con las normas Leeds de Core & Shell que garantizan el ahorro de energía y la sustentabilidad del edificio con respescto al medio ambiente. Justamente el arquitecto funciona como sismógrafo cambiando los lineamientos y la mirada al río de las ciudades y los centros urbanos. Actuando como verdaderos actores de las realidades que nos influencian día a día.


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