2 de noviembre 2012 - 00:00

Justificó secretario designación de jueces

El kirchnerismo no logró avances ayer en el Consejo de la Magistratura en la investigación para determinar si existieron irregularidades en la designación de jueces subrogantes en el Juzgado Federal 1 del fuero Civil y Comercial. El secretario general de la Cámara, Gustavo Bocanera, informó sobre el procedimiento para designar subrogantes y confirmó que el sorteo que designó a Raúl Tettamanti (quien renunció luego de ser recusado) y a Francisco Asís de Soto «fue manual» aunque también sostuvo que esto se debió a «la urgencia por cubrir vacantes». Mientras tanto, los pasillos del Consejo fueron el destino de conciliábulos reservados, en los cuales los oficialistas ya hablan de retirada. Ahora la pelea pasará a la Corte Suprema.

Bocanera declaró durante más de tres horas y llegó al segundo piso del Consejo cargado de carpetas con actas y documentos de la Cámara. El representante del Poder Ejecutivo, Hernán Ordiales, ya consolidado en su rol que combina dotes de entrevistador con otros más propios de un maestro de ceremonias, le pidió al funcionario que detallara el funcionamiento del sistema de subrogancias en el juzgado donde litiga el Grupo Clarín.

Urgencia

«El sistema utilizado para designar a Tettamanti fue extraordinario, había urgencia por cubrir las vacantes», expresó Bocanera. Luego detalló que al momento del sorteo se usaron dos cajas, en una fueron los nombres de los candidatos a subrogar y en la otra los números de las vacantes. En ese momento exhibió la acordada donde consta este sistema manual y que lleva la firma de Ricardo Recondo y del extitular de la Cámara, Martín Farell. Es el mismo documento que los senadores kirchneristas intercambiaron entre sí durante la sesión para aprobar el nombramiento de conjueces en el Congreso.

Categórico, con un lenguaje técnico, el secretario sostuvo que ni en el reglamento de la Corte Suprema ni en el de la Cámara hay constancia de que los sorteos deban realizarse obligatoriamente por la vía informática. Dijo que al momento del sorteo el expediente sobre ley de medios no se encontraba en autos de sentencia como para que haya una resolución por parte del juez subrogante.

En ese sentido también comentó que cuando la empresa presentó su medida cautelar en 2009 todavía regían las subrogancias por turnos, con lo cual los abogados podían «elegir los juzgados». Un forma sutil para expresar que la Cámara no tuvo injerencias para que la cautelar sea tratada por el entonces magistrado, Edmundo Carbone. «Había un cronograma de juzgados de turno para todo el año y en todo el país», sostuvo.

Sabor amargo

La «audiencia informativa» de ayer al mediodía (curiosa denominación que no consta en los reglamentos del consejo) dejó un sabor amargo entre los consejeros kirchneristas, quienes luego de haber escuchado a nueve jueces de primera instancia y al secretario, no lograron dar con una evidencia contundente contra la Cámara. Es por esto que anoche, en su búnker del primer piso del Consejo, miraban a través del ventanal en dirección a la Corte Suprema.

Entienden que ya han hecho todo cuanto estaba a su alcance: intentaron impulsar el orden de mérito aprobado en comisión de Selección y no lograron el último voto necesario, buscaron apartar a Recondo sin suerte y luego pusieron el foco en el pleno de la Cámara, en una investigación peculiar en la cual, al revés de lo habitual, citaron magistrados sin haber realizado un proceso de instrucción previo.

Ahora esperan que la discusión, gracias a un «per saltum» que progresa en el Congreso, pase a la calle Talcahuano. Las críticas del kirchnerista Miguel Pichetto, el miércoles por la noche en el Senado contra Ricardo Lorenzetti los llevaban ayer a alimentar oscuros augurios.

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