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Kirchner, entre la Unasur y la batalla silenciosa por el vice
Néstor Kirchner y Hugo Chávez no se verán en San Juan, pero se encontrarán el jueves, en Caracas.
Apenas aterrizó se topó con una mala novedad y una pésima versión. Hugo Chávez no asistirá a la cumbre del Mercosur para quedarse en su país tras notificarse que el colombiano Álvaro Uribe recorría los cuarteles militantes ubicados en la frontera con Venezuela.
Anoche, en la previa de la cena de gala para los mandatarios asistentes a la cumbre, en la comitiva argentina se reflejaba la tensión con una frase temeraria: «Nadie sabe qué puede hacer Uribe antes de dejar el Gobierno». Ese hecho se producirá el fin de semana.
El conflicto entre Venezuela y Colombia es el examen real para el desempeño del patagónico en la Unasur. Hasta ahora, las gestiones las encabezó el ecuatoriano Rafael Correa, como presidente pro témpore de ese organismo, por lo cual Kirchner pegó el faltazo a la cumbre de Quito. Sin embargo, ayer el ex presidente inició una semana que lo llevará a Caracas y luego a Bogotá con una agenda exclusiva y excluyente: impulsar desde la Unasur una mediación entre los dos países.
Ayer, esa vía la reforzó el canciller venezolano, Nicolás Maduro, que desechó una propuesta de su par paraguayo, Héctor Lacognata, para que el Mercosur ocupe un «papel protagónico» en una mesa de diálogo entre los dos países en conflicto diplomático.
Maduro, que se hizo presente en San Juan, dijo que esa instancia dependerá exclusivamente de la Unasur. El delegado de Caracas fue, ayer, la figura más requerida en medio de las noticias contradictorias sobre el arribo o no de Chávez, quien cambió cuatro veces el horario de llegada. Será, esta tarde, quien reemplace al presidente bolivariano durante el encuentro que tenía programado por el Foro Social -que comanda, como delegado argentino, Oscar Laborde-, que disertó semanas atrás en el Chaco, ayer se vio con Evo Morales y hoy tiene agendado un encuentro con Cristina de Kirchner.
El patagónico tuvo, anoche, un mano a mano con Héctor Timerman para interiorizarse sobre los avances -hasta ahora escasos- en torno al conflicto Venezuela-Colombia. El jueves, Kirchner desembarcará en Caracas para encontrarse con Chávez. Ante la ausencia del bolivariano en San Juan, esa cita recupera relevancia.
Luego, el ex presidente volará a Bogotá, donde, junto con su esposa, tiene previsto participar de la jura como presidente de Colombia de Juan Manuel Santos, a quien recibió, días atrás, en Buenos Aires en la gira que el ex ministro de Defensa organizó por la región a modo de «presentación».
Pero la Unasur, que hasta ahora se enfocaba en asuntos colaterales y enfrenta un episodio de alta densidad con la crisis Colombia-Venezuela, no es el único tema que abordó Kirchner en su paso por San Juan, donde gobierna José Luis Gioja, uno de los aspirantes a vice para la fórmula presidencial del PJ en 2011.
Hay que remontarse a principios de año para rastrear los primeros indicios de ese gesto de Olivos al sanjuanino. Por entonces, Jorge Taiana recibió el mandato de los Kirchner de mudar la cumbre del Mercosur de Buenos Aires a una provincia del interior del país.
La primera elección fue el Chaco, dominio de Jorge Capitanich, otro de los gobernadores que aparecen en la ruleta de los vices. Se planificó el desembarco en esa provincia norteña, pero luego, por cuestiones logísticas, se decidió mudarla y se eligió San Juan.
Gioja interpretó ese gesto como una señal. Ayer, de hecho, dijo que el encuentro le sirve para mostrar la provincia frente al país. Y a su lado agitan la hipótesis de que se comenzó a consolidar la idea de que el sanjuanino será, en 2011, el vice de un Kirchner, Néstor o Cristina. Sin embargo, en el universo K la atmósfera es volátil. Y las bendiciones que antes Olivos enviaba a Gioja dieron lugar a reproches. La razón es senatorial: el Gobierno creyó detectar que César Gioja, hermano del gobernador, senador nacional y candidato a suceder a su hermano, tuvo una «activa militancia» contra el proyecto de matrimonio homosexual.
Por falta de respaldo a esa iniciativa, Kirchner prácticamente interrumpió su diálogo con Daniel Scioli. El antecedente sugiere muchas opciones sobre el costo que podrían tener para Gioja, aspirante a vice, las andanzas de su hermano contra la boda gay.


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