5 de febrero 2009 - 00:00

«Kirchner me escucha»

Alberto Fernández
Alberto Fernández
(A Alberto Fernández lo van a terminar mareando sus amigos. Néstor Kirchner lo invita a Olivos y manda a decir que su ex jefe de Gabinete juega para él. Felipe Solá toma café con él y lo compromete con algún proyecto poskirchneristas. Eso lo obliga a salir día por medio a dar sus coordenadas en el mapa cada vez más confuso del peronismo reelectoral. Se dijo incondicional de Kirchner, se distanció de Felipe Solá y descalificó a Mauricio Macri, hombre de quien en 2002 fue precandidato en una lista de legisladores porteños. Ayer hizo las aclaraciones en diálogo con Gustavo Sylvestre por la radio La Red.)

Periodista: Por favor, ¿nos puede decir en dónde está en estos momentos ubicado políticamente?
Alberto Fernández: En donde estuve siempre: soy parte fundadora de este proyecto que lidera Néstor Kirchner y, por lo tanto, siempre me siento parte de él y en ese proyecto estoy. Con Néstor Kirchner hemos hablado siempre y últimamente hemos hablado, en todo caso, un poco más y después ha habido algún grado de especulación sobre mi relación con Felipe.

P.: ¿Sólo especulaciones?
A.F.: Felipe es amigo mío desde hace mucho tiempo. Tenemos algunas visiones comunes del presente, algunas visiones comunes del futuro y donde tenemos diferencias. La diferencia sustancial es sobre el lugar donde uno debe participar en este escenario político. Yo, insisto, sigo siendo parte de este proyecto que lidera Néstor Kirchner, él tomó otra opción. Obviamente, frente a esto que se está escuchando en los diarios, ahí descubro una nueva diferencia con Felipe. Le he escuchado decir que hay que buscar una instancia superadora o hay que tratar de profundizar a lo que fue el proyecto o a lo que es el proyecto kirchnerista, que hay que llevar adelante las cosas que quedaron pendientes de la gestión de Néstor, pero la verdad es que nadie puede encontrar una alternativa a Kirchner elogiándolo y después pensando en Macri.

P.: ¿Por qué? Porque Macri objetivamente está en un lugar muy distinto al de Kirchner y tiene un proyecto político absolutamente diferente. No es una idea superadora, es otra visión de la Argentina. ¿Lo sorprendió este acercamiento de Felipe Solá a Macri?
A.F.:
A la luz de lo que le escuchaba decir me sorprende porque tenía la impresión de que es un hombre muy elogioso de todo aquello que Kirchner ha hecho en su gobierno, y eso se condice poco todo eso con esta idea de acercarse a Macri. Con Macri tengo diferencias enormes, sustanciales, también tengo diferencias con Felipe. Eso está claro, si no hubiera tal vez seguido sus pasos de alejarme de este espacio y yo no me alejé.

P.: Algunos consideran a Macri como una alternativa dentro del peronismo...
A.F.: Nadie seriamente puede pensar que Macri es representativo de Kirchner. A mí me enoja mucho esta idea de la practicidad de la política. La política no es un problema de práctica. En el fondo las ideologías son lo que generan, son compromisos. Todos pueden pensar que el superávit fiscal es algo necesario y valioso en cualquier gestión de la administración pública, el problema es ¿qué se hace con el superávit fiscal? Tal vez Kirchner con el superávit fiscal hizo lo que hizo, que fue propender al desarrollo y seguramente Macri hubiera pagado toda la deuda que Kirchner renegoció con una quita del 75 %. Esas son las diferencias que existen, yo no veo sinceramente, no entiendo cómo alguien que puede estar preocupado por la pobreza, puede pensar que Macri es una salida a la pobreza. Nunca creí que el macrismo fuera expresión de una política como es el peronismo, que hace de la justicia social la base rectora de toda su gestión.

P.: ¿Ud. tiene posibilidades de disentir con Kirchner?
A.F.: Con Kirchner hablamos siempre. A veces sale en los diarios y a veces no. Kirchner tiene una historia de presidente que lo ha vuelto el mejor de la Argentina desde el 83. Cuando yo marco cualquier diferencia, lo hago precisamente para fortalecer este proyecto, para fortalecer este espacio y para que siga siendo opción para los argentinos.

P.: ¿Cree que hay debate?
A.F.: Cuando hablo con Kirchner tengo la posibilidad de hablar libremente y de decirle las cosas que me parecen y la verdad es que también veo a un Kirchner que escucha. No sé si me pasa a mí solo. Porque yo escucho también hablar mucho del Kirchner encerrado que no quiere escuchar nada, a mí no me pasa eso, yo puedo hablar con él, puedo marcarle cosas y en algunas estamos de acuerdo y en otras disentimos. Siempre, además, le hablo con el respeto enorme que merece un ex presidente y con el cariño enorme que merece un amigo mío. Desde ese lugar le hablo.

P.: ¿El Gobierno no debería convocar a las entidades del agro ya, sentarse a conversar y dejar el pasado pisado, como se dice habitualmente?
A.F.: Lo que pasó, pasó, yo lo que más quisiera es que... voy a hablar por mí. La verdad es que yo aprendí mucho, por ejemplo aprendí que definitivamente no hay ninguna posibilidad de... nadie gana cuando pretende ganar todo, que lo mejor en debates sociales o políticos como los que vivimos, es que todos ganen un poco porque cuando todos pretenden ganar, todos pierden. Y finalmente fíjese qué ironía, hace un año atrás el debate era por qué las retenciones... cuando la soja toque los 600 dólares, iban a ser del 50% o iban a quedarse con el 50% del precio y (...) a 1.000 dólares y hoy (...) la soja está a 340 o 350 dólares y tuvo una caída abrupta y en un país además asolado por la sequía ¿De qué sirvió semejante debate? Realmente yo creo que eso debe hacernos repensar ¿no? y además creo que una de las cosas que tenemos que hacer es intentar dialogar, ahora... también lo entiendo al Gobierno cuando le cuesta dialogar frente a actitudes como las que ha vivido Rossi, porque es de una intemperancia enorme.

Dejá tu comentario