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Kirchnerismo apura negociación para votar superpoderes
Los senadores kirchneristas Miguel Pichetto y José Pampuro y los radicales Gerardo Morales y Ernesto Sanz se cruzarán hoy y mañana en el transcurso de los debates en la Cámara alta por las facultades delegadas y los superpoderes.
Hoy los jefes de bloque tendrán la reunión de Labor Parlamentaria para terminar de armar la agenda de la sesión de mañana y luego el oficialismo se encerrará en una reunión de bloque para terminar de pulir todos los proyectos a tratar que incluyen la prórroga de la legislación delegada, los superpoderes y la ley de emergencia agropecuaria.
El radicalismo, que no está dispuesto a aceptar que se mantenga afuera del límite a la caja más grande que tiene cada Presupuesto nacional, también se debate en una crisis interna por el apoyo a los superpoderes.
Parte de la bancada UCR no quiere convalidarle al Gobierno la votación de un proyecto que en realidad no limita el uso de los superpoderes pero que le dará a los Kirchner la posibilidad de afirmar que cumplieron con los pedidos de la oposición. De ahí que muchos senadores no quisieran dar quórum el jueves para esa votación.
Desde el kirchnerismo se apuró una negociación para intentar pacificar la sesión, pero las órdenes que llegaron desde la Casa Rosada ratificaron las intenciones originales de Cristina de Kirchner: no se toca una coma del proyecto enviado por el Gobierno.
Así la negociación entre los bloques se cruza con las resistencias internas que hoy deberán definirse en cada bancada a puertas cerradas.
Para la UCR el tema es doblemente complicado: mientras Gerardo Morales y Ernesto Sanz apoyan bajar a debatir el proyecto para votarlo en contra, desde la Coalición Cívica el tema también genera resistencia y hasta se mezcla con las peleas por la participación o no en el diálogo político. Ayer, Elisa Carrió se reunió con la mesa de conducción del ARI. Allí se criticó a la UCR por la posibilidad de retomar el diálogo con el Gobierno, pero también por los movimientos de la interna radical en torno a la elección de su futuro presidente. Y en ese punto los superpoderes volvieron a ser protagonistas: «Cobos quiere poner al mendocino Raúl Baglini, que fue uno de los portavoces de los superpoderes en la época de Domingo Cavallo, lo que motivó la salida de Carrió de la UCR», dijeron los aristas en esa reunión.
Fue obvio que el problema allí no fue Baglini, sino la posición de la UCR frente al tema superpoderes que ahora, para Carrió, vuelve a ser confusa.


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