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Kirchnerismo pierde poder en el Consejo de la Magistratura
Norberto Oyarbide
La reunión del plenario de ayer fue una prueba más de estos indicios de debilidad de kirchnerismo en un organismo que, hasta hace poco, se movía con facilidad: por un lado, el cuerpo determinó citar al juez federal Norberto Oyarbide, denunciado por presunto mal desempeño y prejuzgamiento por el sindicalista Juan José Zanola, y por otro, se decidió sólo apercibir al juez federal salteño Miguel Medina, cuyo desempeño fue objetado en una causa que investiga la desaparición del ex gobernador de Salta, Miguel Ragone, durante la década del 70, entre otros cargos.
Dictamen ajustado
En ambos casos, los temas llegaron al plenario del Consejo con un ajustado dictamen de mayoría apoyado por el oficialismo y otro de minoría. El kirchnerismo había avalado desestimar la citación a Oyarbide y avanzar con la suspensión y elevación a juicio político contra Medina (el dictamen fue del consejero académico Mariano Candioti). La votación en los dos casos terminó empatada en la Comisión de Disciplina y Acusación, por lo que la diputada y consejera kirchnerista Diana Conti definió los dictámenes de mayoría, ya que como presidenta de la comisión tiene doble voto.
En el plenario de ayer, en el que estuvieron presentes los 13 consejeros, todo se dio vuelta: Oyarbide fue citado y a Medina se le dio sólo un apercibimiento, lo que proponían los dictámenes de minoría. A pesar de que las dos votaciones fueron ajustadas, el cambio en el equilibrio de poder del organismo es evidente.
Respecto de la citación de Oyarbide, votaron a favor los legisladores radicales Ernesto Sanz y Oscar Aguad, además de los abogados Santiago Montaña y Pablo Mosca, Candioti, y los jueces Miguel Ángel Gálvez y Luis Cabral, quien preside el Consejo. Los legisladores oficialistas Nicolás Fernández, Marcelo Fuentes, Diana Conti y el representante del Ejecutivo, Héctor Masquelet, votaron en contra, a quien se sumó el juez Luis Bunge Campos. La misma situación se repitió en el caso de Medina, con la diferencia de que fue Candioti y no Bunge Campos, quien votó con el kirchnerismo.
Más allá del impacto político que implica la citación a Oyarbide -recientemente cuestionado por la oposición por sobreseer a Cristina y a Néstor Kirchner por presunto enriquecimiento ilícito-, este caso no implicaría demasiadas dificultades para el magistrado, ya que la Cámara Federal confirmó su actuación (con reto de por medio por su alto perfil mediático) cuando Zanola lo recusó por presunto prejuzgamiento en el caso de la llamada mafia de los medicamentos. Sí sienta un precedente para la otra denuncia por presunto mal desempeño contra el juez, por el sobreseimiento del matrimonio presidencial. Sanz pidió que se postergara su tratamiento para analizar mejor el expediente.
Idea fortalecida
Lo central en todo caso es que el oficialismo ya no tiene una vía tan fácil para imponerse. En este punto, hay dos factores que fortalecen esta idea: el tratamiento en el Congreso de una nueva reforma al Consejo y la elección del juez Cabral como nuevo presidente del cuerpo. El camarista llegó a la presidencia del cuerpo por unanimidad. Todo el oficialismo lo votó, excepto el diputado Carlos Kunkel -abierto contrincante del juez-, quien no estuvo presente en la votación ni en su asunción.
Cabral ha sido en estos años uno de los opositores más férreos del kirchnerismo en el Consejo y abierto defensor del regreso de la Corte Suprema a la presidencia del organismo. La elección del camarista también es un dato a tener en cuenta para analizar cómo se perfila el organismo en 2010 y cómo se van a reorganizar los estamentos de cara a una nueva reforma. Por lo que se ve, no será de la mano del oficialismo.


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