26 de octubre 2011 - 00:30

Kirchnerismo ya acordó con la UCR voto al Presupuesto

APURA EL OFICIALISMO LA SANCIÓN DE LAS LEYES ECONÓMICAS ANTES DE DICIEMBRE. OPOSICIÓN YA GARANTIZA EL QUÓRUM

Agustín Rossi, Roberto Feletti, Ricardo Gil Lavedra, Federico Pinedo
Agustín Rossi, Roberto Feletti, Ricardo Gil Lavedra, Federico Pinedo
Una de las mayores incógnitas de esta ronda electoral quedó ayer revelada: el radicalismo no sólo seguirá siendo la segunda fuerza en el Congreso, sino que también mantendrá el estratégico rol de enemigo privilegiado con el que el Gobierno elige negociar los temas clave. La prueba se vio ayer en el arranque, apresurado, de las conversaciones que lanzó Agustín Rossi, jefe de la bancada kirchnerista, para lograr el quórum (y también los votos en general) para aprobar el Presupuesto nacional 2012, una nueva prórroga a la Ley de Emergencia Pública y la renovación del impuesto al cheque y al de emergencia sobre cigarrillos. Todos de aprobación imprescindible antes del 31 de diciembre.

Ayer, las conversaciones de Rossi comenzaron con el radicalismo. En su oficina, Ricardo Gil Lavedra presidente del bloque UCR, prometió no bloquear el tratamiento del Presupuesto 2012. ¿Qué incluye eso? Normalmente esas ofertas contemplan ayudar con el quórum, mantener la vigilancia sobre el recinto y eventualmente retirar algún opositor que vote negativo para no complicar al oficialismo y luego negociar en el debate en particular.

Los radicales, como también el socialismo y el PRO, están dispuestos a colaborar pero necesitan llevarse algo, alguna modificación en el Presupuesto sobre los artículos más cuestionados. Esto no sucederá con el corazón del Presupuesto 2012: el Gobierno no va a ceder en nada central y menos en proyecciones como el 9,2% de inflación, el crecimiento del 5,1% o el dólar a $ 4,40. Esas proyecciones altamente incumplibles ya se convirtieron en bandera para el oficialismo.

Con suavidad, la oficina de Rossi informó sobre el encuentro: «Se trató de un primer acercamiento para ver si se puede acordar el tratamiento», dijeron allí.

Lo concreto es que Rossi planteó en la reunión con Gil Lavedra un camino que no tiene retorno: «A partir del 10 de diciembre tenemos el quórum, podemos votar antes o esperar a esa fecha», dijo.

Una postergación de las votaciones en estas condiciones no tiene sentido para la oposición. Seguramente Elisa Carrió mantendrá su postura de no colaborar en el recinto, pero no hará lo mismo el resto de los bloques, tal como adelantó ayer el radicalismo. Eso no implica que habrá un duro debate con cuestionamientos en particular a cada medida que pidió el Gobierno o proyectó, como el caso de la inflación o la situación del dólar, cuando el Poder Ejecutivo incluyó nuevamente el uso de reservas (esta vez u$s 5.674 millones) para cancelar deuda a bonistas. Esos son sólo ejemplos de un debate que se demorará por horas, pero que no pondrá en peligro la votación del proyecto.

El oficialismo quiere aprobar el Presupuesto 2012 entre el 16 y el 23 de noviembre. Después vendrá el Senado antes del 10 de diciembre y así Cristina de Kirchner se ahorrará convocar a extraordinarias, algo que nunca le gustó.

Resta que continúen las reuniones en la Comisión de Presupuesto y Hacienda y se emita el dictamen, pero se sabe que si hay acuerdo con la oposición ésas son sólo formalidades: «Reiteré la posición del bloque de que vamos a facilitar el tratamiento porque no queremos que la Nación quede sin Presupuesto otro año, sin perjuicio de cómo vamos a votar», le dijo Gil Lavedra a los medios. Hermes Binner confirmó una posición similar: anticipó ayer que los legisladores de esa fuerza apoyarán la Ley de Presupuesto «siempre y cuando se pueda abrir para verlo». Y no hay dudas que el oficialismo se lo mostrará.

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