9 de enero 2023 - 00:00

La Argentina y el FMI retoman negociaciones mirando ya a 2023

En Buenos Aires se espera que la aprobación de 2022 se dé la última semana de enero.

Lentamente, desde hoy, los teléfonos volverán a sonar en el Palacio de Hacienda. Las llamadas serán provenientes de Washington y marcarán que el Fondo Monetario Internacional (FMI) volverá al trabajo, luego de las tradicionales vacaciones de fin de año de los funcionarios del organismo. Los interlocutores de Buenos Aires están preparados, y dispuestos a acelerar el intercambio final de información sobre el cierre del ejercicio 2022; con la confianza plena dentro del equipo de Sergio Massa que las metas pactadas para el primer año de vigencia del Facilidades Extendidas se cumplieron. Y que, en lo posible, durante la primera reunión de 2023 del board del organismo (encuentro previsto para la última semana de enero), el caso argentino será tratado positivamente en lo que tiene que ver con el cumplimiento de los objetivos pactados para el ejercicio pasado. Si esto así ocurriera, y si el país tuviera el aprobado que se espera desde Economía antes de que termine el mes o durante la primera quincena de febrero; será el tiempo para comenzar a pensar en lo realmente importante para Buenos Aires: los lineamientos generales del 2023. No tanto en las metas, ya que para el organismo son innegociables. Pero sí en los objetivos generales del acuerdo; y, algo más allá, en la ayuda que Argentina espera desde el FMI por las consecuencias en la economía real de la crisis desatada por la invasión de Rusia a Ucrania.

Si bien los primeros contactos serán entre técnicos (desde Buenos Aires serán el viceministro Gabriel Rubinstein y el jefe de asesores de Economía Marcos Lavagna quienes servirán de interlocutores y negociadores); se sabe que en algún momento de la discusión será Massa quien tome el tema bajo su jurisdicción personal. El ministro tomará como propio el dialogo con le norteamericana Gita Gopinath para cerrar 2022, con el cumplimiento de las metas pactadas con el Fondo. Su intención es que desde Washington se le dé lo antes posible el sello de calidad a los porcentaje y números del año pasado; para lo que se buscará que la principal responsable del caso criollo tome la resolución del problema en sus manos y que acelere ante el board el aval final al año pasado. Massa sabe que la número dos del organismo conoce la situación general del país, para bien y para mal. Conoce los datos sobre la evolución correcta del déficit fiscal, con un resultado final de 2022 por debajo del 2,5% entre ingresos y gastos pactados en el acuerdo original. Hay quien habla en Buenos Aires de un resultado levemente superior al 2%, sobrecumpliendo la meta. También se sabe que Gopinath conoce que la emisión monetaria se ubicó controlada dentro del tope de 0,8% y que terminó de cerrar el año dentro de lo pactado. En el caso de las reservas del Banco Central, se ubicaron en el último día hábil del 2022 en unos u$s5.300 millones, muy por encima de los u$s4.800 millones necesarios para cumplir con las metas. Gopinath no toma con buen humor el programa Dólar Soja, pero se descarta que aceptará los números como válidos. Con esta realidad en el despacho de la principal referente técnica del FMI, Massa quiere acelerar los tiempos de la aprobación (pactada originalmente para mediados de marzo) por una cuestión fundamental fronteras adentro del país. Economía necesita cerrar lo más rápido posible los vencimientos del primer trimestre del año (algo más de $4,500 millones), para luego comenzar a trabajar con el desafío financiero más importante del año: lograr saltar la necesidad de financiamiento de casi $12.000 millones del período enero-agosto; y despejar la principal duda que tienen los mercados de vista a las elecciones PASO el próximo 13 de agosto. Sabe Massa que los mercados miran de reojo la relación con el FMI, y que cuanto antes se sepa que el país cerró el positivamente el primer año de vigencia del Facilidades Extendidas, más fácil será luego convencer a los mercados que desde el Palacio de Hacienda se mantiene dominada la situación, y que los equilibrios generales de la economía (indispensables para mantener cierta confianza) están cerca de ser logrados.

Dejá tu comentario