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La Argentina y Unasur rechazan intervención
En esa línea, el canciller Héctor Timerman dio a conocer un comunicado que expresa: "La intervención militar extranjera en forma de respuesta automática a la utilización de armas químicas sin tener seguridad de su utilización y quiénes las utilizaron implica una derrota del sistema multilateral y un menosprecio a su sistema legal".
El comunicado propuso, en cambio, una "intervención humanitaria sin fines ni medios militares y con mandato de la ONU" y detalló que esa iniciativa debería incluir también un "embargo de armas".
Los líderes de Unasur debatirán acerca de propuestas para fortalecer la estructura del organismo regional, el proceso de paz en Colombia, la creación de un Sistema de Solución de Controversias, la situación de Medio Oriente y el infaltable asunto de las Malvinas.
La reunión contará con la presencia de ocho jefes de Estado de los doce miembros, después que los presidentes Cristina de Kirchner, Sebastián Piñera (Chile), Juan Manuel Santos (Colombia) y José Mujica (Uruguay) cancelaron su participación. El canciller Timerman, en representación de Cristina de Kirchner, tiene que renovar la adhesión del bloque a la causa malvinera en la declaración final. El tema, aunque rutinario, mereció atención diplomática a raíz de una ofensiva reciente de los isleños que pretende debilitar los argumentos nacionales.
Consciente de que los países de la región apoyan la postura argentina de reclamar las islas como su territorio, el Gobierno isleño inició una campaña en el mismo escenario. Dick Sawle, legislador de las Malvinas, llegó el lunes pasado a Brasil en busca de contactos para negocios y difusión a favor de que el archipiélago continúe bajo la tutela del Reino Unido.
Tentó a empresarios petroleros brasileños en un encuentro que se hizo en Río de Janeiro, el lunes pasado. "Estamos por desarrollar la industria de petróleo en las islas y hay muchas oportunidades para empresas de Brasil, Uruguay, Chile, la Argentina, y estamos abiertos para hacer negocios". "El Gobierno de las islas favorece la idea de abrir la puerta y decir: 'Aquí estamos, tenemos un sistema legal claro, un sistema de impuestos claro'", explicó en un reportaje publicado por la agencia AP.
"Si hay un cambio de Gobierno en la Argentina esperamos que sea un poco más razonable, que podamos hablar, por ejemplo, sobre las reservas ictícolas en aguas argentinas y nuestras, porque si no las controlamos ni las conservamos, todo el mundo pierde. Lo lógico es conversar de esas cosas", manifestó Sawle a AP.
El raid continuó en Brasilia, ante académicos y universitarios y seguirá en Río Grande Do Sul. Sawle es uno de los ocho legisladores de la Asamblea de las islas y antes del referendo sobre el estatus del territorio insular que se hizo a principios de marzo pasado había visitado Uruguay, país que aportó tres observadores al plebiscito de los kelpers.
El cónclave regional en Surinam es la primera cumbre donde asiste el flamante presidente paraguayo, Horacio Cartes, cuyo país fue suspendido de la Unasur tras la destitución del presidente Fernando Lugo en junio de 2012. La Unasur está integrada por la Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guayana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.
El ecuatoriano Rafael Correa lleva una iniciativa sensible al humor criollo: la creación "urgente" de un centro de arbitraje regional que permita a los Estados defenderse de los supuestos abusos de las corporaciones trasnacionales.
El foco es el contencioso que afronta la petrolera Chevron en su país por un juicio ambiental que la compañía perdió y que ahora se niega a acatar ante la multimillonaria condena por daños en la Amazonia.


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