14 de julio 2015 - 00:00

La Bolsa china, auge y derrumbe: ¿una burbuja?

La Bolsa china, auge y derrumbe: ¿una burbuja?
A pedido de muchos seguidores, alumnos y clientes, intentaré realizar una proyección de la Bolsa de Valores de China, centrando su atención en el índice compuesto de Shanghái, y finalmente un comentario importante en el ETF de China de blackrock FXI que cotiza en el NYSE ARCA.

En mis 32 años de mercado, es y será una experiencia única ver lo que está sucediendo y lo que puede ocurrir con la Bolsa de Valores de China. Usted se preguntará por qué?

En primer lugar, estamos hablando de un país comunista, y en segundo lugar, estamos hablando de una institución como la Bolsa de valores que desde sus raíces viene reflejando todo lo contrario del capitalismo.

Algunos hablan de que China sería un capitalismo de Estado, ¿un capitalismo dirigista? No soy experto en estos temas y en encasillar la situación de lo que es la Bolsa de Valores en China, cotiza, tiene precios, tiene gráficos y ha demostrado cómo funciona en su plenitud la psicología de masas y el comportamiento en manada, el paso de la euforia a la depresión, es por eso que me permito ensayar un análisis.

La gran pregunta aquí es: ¿podrá el dirigismo evitar el contagio? Es decir, cuando la Bolsa sube de precio, más y más gente se acerca a ésta, los inversores están contentos por sus ganancias y todo es color de rosa; cuando abruptamente todo cambia, podrá el dirigismo evitar el contagio, el pánico la depresión, podrá el dirigismo tomar lo bueno del mercado de valores, cuando las cuestiones son bonitas y la mayoría obtiene beneficios y evitar lo malo, que es cuando los mercados ajustan y caen; si es así, estimado lector, no habrá dudas: ¡los chinos habrán inventado nuevamente la pólvora!

Algunos se preguntarán por qué la Bolsa de Valores puede ser una cuestión de Estado en China, simplemente porque se considera que en China existen 90 millones de inversores bursátiles, y se calcula que el 80 por ciento de ellos no tiene un título de graduación, usted dirá 90 millones de inversores en un país de más de 1.000 millones no es nada, pero todo en China es grande, 90 millones de inversores es dos veces el tamaño de la Argentina, y una participación del 8 por ciento de la población en los mercados financieros chinos a mí personalmente me llama mucho la atención. No creo que ningún país latinoamericano tenga esos guarismos, no hay 3 millones de inversores bursátiles en la Argentina, 10 millones de inversores bursátiles en México, 16 millones de inversores bursátiles en Brasil.

En el último año, en China hubo récord de apertura de nuevos brokers y de apertura de cuentas bursátiles por individuos; éstas pueden ser abiertas con pequeña cantidad de dólares (por supuesto, en su moneda, yuanes), incluso ha sido incentivado la compra de acciones con préstamos, esto es, compra con márgenes, y esto produce el efecto leverage o palanca típico de las grandes burbujas financieras. La Bolsa de China debe ser una de las Bolsas de las que más acciones se han comprado en el mundo con dinero prestado; parece que hubo un incentivo muy grande para que los pequeños inversores se acercaran al mercado bursátil chino, eso generó también un récord en 2014 y primer cuatrimestre de 2015 de empresas nuevas cotizantes en China y también grandes subidas en sus precios, la alegría no tenía fin, algunos granjeros encontraban más negocio hacer un alto en su trabajo, tener una laptop, abrir una cuenta y comprar acciones, que seguir en su granja.

La fiesta terminó abruptamente exactamente el 15 de junio, desde allí la Bolsa perdió un tercio de su valor, y teniendo en cuenta que estamos en una economía dirigista, numerosas medidas fueron tomados por el Gobierno para intentar frenar la caída y preservar las inversiones de los pequeños ahorristas. Así fue como se estableció la prohibición de vender por seis meses a aquellos inversores grandes que tuvieran un cinco por ciento de las acciones, suspensión de cotización de ciertas emisoras para que no sigan bajando (llegaron a suspender el 70 por ciento de las cotizantes), inyección de liquidez a los fondos para que recompren acciones, persecución a los que vendan acciones en corto declarando ilegal dicha actividad, y más crédito para poder comprar acciones, y finalmente suspensión de nuevas emisiones conocidas como IPO.

Es decir, en una economía dirigista, el Estado está tomando medidas para frenar la caída y que las épocas eufóricas puedan volver a la Bolsa de Valores, ¡¡¡donde todos ganen!!! Si lo logran, más de uno estará pensando en un boleto para vivir en dicha panacea; imagínese, estimado lector, que le garantizaran que el mercado va a continuar subiendo de por vida y las caídas serán siempre evitadas.

Soy un convencido de que la mano mágica de la teoría del equilibrio que tanto pregonan los acérrimos fundamentalistas es un grave error aplicarla para los mercados; simplemente estos preceptos no funcionan en los mercados financieros, donde la demanda es direccional a los precios, y la oferta también; cuanto más suben los precios, más interés existe en invertir, por eso se forman las burbujas; y cuanto más bajan los precios, más oferta existe. Basta ver el volumen operado en el último mes y medio en la Bolsa de China para darse cuenta de eso, China dio varias veces vuelta su inventario en el último mes, y algunos remarcan que su volumen superó no sólo a la Bolsa americana, sino que superó a la registrada por todas las Bolsas del mundo.

Centrándonos en la caída del ETF de China en el NYSE arca, este índice operó tres o cuatro veces su volumen promedio; con precios en baja, eso implica que lo que gobernó los precios fue la oferta, y la oferta se expandió y produjo que perdiera el ETF 1/3 de su valor.

Entrando en el análisis, diremos que la principal Bolsa de China se encuentra en Shanghái, la capital financiera de China. Su principal índice es el Shangai Composite Index; este índice tenía un valor de 2.000 puntos el 28 de abril de 2014; trece meses después el SSE de Shanghái alcanzó su techo de 5.178 puntos subiendo un 159%; si medimos el rendimiento de las nuevas IPO, o emisoras nuevas que se agregaron a la Bolsa de China, éstas más que triplicaron su valor. Luego de esa fiesta, el mercado pasó la factura y en sólo un mes alcanzó un nivel máximo de 5.178 puntos el 15 de junio y en menos de un mes se desplomó un 35% por ciento hacia niveles mínimos de 3.378 puntos, erosionando prácticamente todas las ganancias que venía acumulando en los primeros seis meses del año en menos de un mes.

El mercado ha sido muy técnico, observe cómo la subida desde los pisos de 2013 desplegó perfectas cinco ondas alcistas de Elliott, luego de cinco ondas de Elliott viene un fuerte ajuste, y es lo que vimos, el techo de 5.178 puntos generó una envolvente bajista semanal en velas, que no llegó a ser llave, pero estuvo cerca, y en el piso de 3.378 puntos tuvimos una llave de reversión alcista diaria.

Las cinco ondas son claras, podrían ser la onda C de una onda B de un bearmarket empezado en 2007, o podría ser la onda 1 de 3) de un nuevo bullmarket para China.

La caída desde los máximos de 5.178 hasta los 3.378 tuvo nueve movimientos, y nueve movimientos equivalen a Elliott a impulso, por lo tanto el rebote desde los 3.378 es limitado a recortar parte de las pérdidas desde 5.178 a 3.378; el primer punto importante está aquí en su línea de tendencia bajista que pasa por los 4.050 puntos, aunque el 62 por ciento de Fibonacci se ubica en los 4.500 puntos, creemos que el rebote de China puede terminar en la zona de 4.500-4.050 puntos y luego iremos al menos a la zona de 3.150-3.000 puntos en el SSE para allí definir si estamos en un crash chino o si el Gobierno chino encontró la fórmula mágica; el comportamiento del mercado chino ha captado toda mi atención.

Algo muy importante, y es la magia que más creo, son los Fibonacci; observe el perfecto Fibonacci del FXI el ETF de blackrock que replica el MSCI index de Morgan Stanley de China, el mercado hizo su techo en 2007 en 73,28, se desplomó a 2008 hacia 19,35, subió parcialmente hacia 47,95 en 2010, luego trianguló de 2010 a 2014 y ahora alcanzó su objetivo en el perfecto 61,8% de Fibonacci de recorte de las pérdidas desde 2007 hasta 2009 en 52,85.

Desde el 0,618 el FXI colapsó y la magia de los Fibonacci está presente en el mercado chino; ahora resta saber si el Gobierno chino encuentra la fórmula mágica de la eterna felicidad para los inversores; por ahora, los chinos han demostrado la codicia propia para generar una gran euforia, y los miedos propios para generar una brusca caída, ¿la mano justiciera dirigista cambiará la historia?, para la eterna felicidad de los inversores. Si es así, será la panacea para los inversores de riesgo, ¡¡¡y más de uno ya debería estar comprando boleto para vivir tan importante experiencia!!!

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