El año 2009 se inicia en terreno negativo para la Bolsa estadounidense, colocando los índices Dow Jones y S&P500 en poco más del 5% de pérdida, en tanto que para el índice tecnológico NASDAQ la pérdida hasta el momento alcanza el 1 por ciento.
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Esta debilidad nuevamente pone a los inversores en alerta absoluta, dado que el cúmulo de noticias negativas ha ido en incremento en la primera quincena del año, iniciando con la guerra en Medio Oriente, siguiendo con datos económicos en Estados Unidos que reflejan lo más crudo de la crisis y los riesgos de una prolongación de la misma, a ello se le suman necesidades de nuevos salvatajes a entidades financieras, empresas al límite de su bancarrota y como si todo ello fuera poco, en pleno cambio de presidencia resuenan desacuerdos y rupturas políticas en el país del Norte.
Ante esta coyuntura resulta posible hacer dos lecturas claramente opuestas desde el punto de vista analítico, aquella en la que se apoya la gran mayoría de economistas y analistas asumiendo que la crisis en Estados Unidos se terminará acentuando al menos por el primer semestre del año y que por lo tanto el mercado financiero seguirá sufriendo altibajos por estos efectos mismo de la crisis. Mientras que la segunda lectura que se puede hacer y por la cual actualmente nos inclinamos es que a pesar del cúmulo de noticias negativas de las últimas semanas, los precios aún se encuentran por encima de los mínimos testeados en noviembre de 2008, siendo ello un indicio de fortaleza en medio de la actual coyuntura.
Lo cierto es que a pesar de cuál lectura termine siendo la correcta, lo sabremos únicamente con el accionar que desarrolle el mercado en las próximas semanas y en los próximos meses, nos encontramos en un momento oportuno para la toma de decisión. En efecto, el regreso de los mercados tras los máximos de recuperación testeados al iniciar el año, coloca a éste en valores muy cercanos a los mínimos previos que no dejan de representar un soporte importante si tomamos en cuenta que han sido éstos los que terminaron conteniendo la fuerte aceleración bajista observado durante el mes de octubre pasado. Es decir, la cercanía de los precios a los mínimos anteriores pone en manifiesto que los valores de stops de mercado también se encuentran cercanos, por lo tanto si nuestra visión preferida es correcta y en realidad la baja actual es simplemente de carácter temporal entonces nos encontraríamos en un punto inmejorable para la toma de posiciones compradas, a la espera de la reanudación alcista en los precios como parte inicial de un proceso de recuperación mayor a las fuertes pérdidas del último año y con un riesgo limitado, que estará dado por los mínimos previos de mercado alcanzados en noviembre del pasado año.
Ante lo comentado, desarrollaremos el análisis de los principales índices estadounidenses a los efectos de poder definir parámetros de contención ideales para la actual caída, parámetros de confirmaciones de salidas alcistas, al mismo tiempo que establecer los niveles donde el escenario optimista planteado quedaría abortado y en tal caso debamos adoptar entonces sí como escenario preferido una agudización de las pérdidas en los mercados financieros, que inevitablemente se terminaría traduciendo en un agravamiento de la crisis.
Análisis
Resulta favorecido considerar que los mínimos de noviembre pasado alcanzados tanto para el índice Dow Jones en los 7.450 puntos, para el S&P500 en los 740 puntos y en el NASDAQ 100 en los 1.018 puntos, pudo haber sido conseguido un piso definitivo al bear del mercado iniciado en octubre del año 2007. Como se aprecian en las gráficas adjuntas, las recuperaciones vistas hasta el momento para los tres índices no han logrado la consistencia necesaria como para confirmar nuestras expectativas, sin embargo, como mencionamos antes el hecho que tengamos desde los máximos de 2007 a los mínimos mencionados una estructura de corrección completa para los tres índices, la cual incluso se ha desarrollado en un período de 13 meses en los tres casos (Ventana de Fibonacci) y que a su vez se haya apreciado un rotundo cambio de humor en los participantes, son los principales elementos que nos llevan a sostener nuestra visión de piso mencionada.
Técnicamente los índices se encuentran con secuencias posibles de tener salidas alcistas hacia las próximas semanas, que puedan extenderse hacia los próximos meses, en un inicio como un movimiento de recuperación parcial a las bajas sufridas en el bear market del pasado año.
Para la confirmación de este escenario se requerirá de la ruptura de 8.800-9.050 para el índice Dow Jones, de los 900-940 puntos de S&P500 y de los 1.250-1.280 puntos de NASDAQ 100, la superación de estos parámetros otorgará confianza a nuestra visión optimista y dejará liberado el camino de alza para buscar escollos más altos para adelante con objetivos de Dow arriba de los 10.000 puntos, de SP500 arriba de los 1.050-1.100 puntos y de NASDAQ por encima de los 1.600 puntos.
En cualquiera de los casos, nuestra visión optimista para el mercado estadounidense deberá ser abortada si ante mayores debilidades en las próximas semanas los índices terminan perforando los mínimos de noviembre del pasado año ya que dicho evento no sólo terminaría agudizando la caída hacia objetivos y soportes más deprimidos sino que estaría indicando efectivamente un agravamiento de la crisis en curso. Veamos...
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