Como se ha vuelto habitual desde hace varios años, la Feria del Libro comienza a crecer paulatinamente en cantidad de público. Nadie se arriesga por el momento a dar una cifra. Los días de semana de no ser por los recorridos de colegios, los profesionales interesados en el hallazgo de un obra determinada o d aquellos que se deciden a ir "un día en que hay poca gente", los pabellones se presentarían bastante despoblados. Lo contrario ocurre durante el fin de semana, donde la invaden los grupos familiares, chicos y chicas que van de paseo o por algún acto, sobre todo de Zona Futuro o Vortereix en el Pabellón Amarillo. Con la intención de reiterar o alcanzar el famoso un millón de visitantes demasiado pregonado se comenta que los organizadores de la Fundación El Libro habrían repartido dos millones de entradas gratuitas en lugares de veraneo y más recientemente entre entidades que agrupan a profesionales.
Hubo actos que dejaron gente afuera de la sala, por ejemplo pasó en la conferencia inaugural de J. M. Coetzee, que se realizó en una sala inadecuada por lo pequeña. Allí el Premio Nobel sudafricano disertó sobre la censura que encerró a su país durante muchos años. Sus palabras se convirtieron en metáfora de una realidad más amplia y universal cuando, por caso dijo que "no existe el progreso cuando se trata de la censura: llevamos el impulso censor en lo más profundo de nosotros. Cuando se nos niega un objeto de deseo, encontramos otro. Cuanto más cambian las cosas, más iguales permanecen".Tambien la sala de 230 localidades en que hizo la presentación de su nuevo libro Rosa Montero quedó chica, hubo más de 100 personas en los pasillos. El estadounidense autor del "El psiconalista", John Katzenbach, tuvo inesperadamente una limitada concurrencia que llenó la sala de su charla sobre el thriller, pero cuando se puso a firmar ejemplares tuvo una cola de gente interminable. El psicólogo Gabriel Rolón llenó con más de 1000 personas la Sala José Hernández.
Para Paola Lucantis, que conduce el sector Prensa de la Feria, "aún faltan que se presenten algunos autores de gran convocatoria como el cubano Padura, el español Pérez-Reverte, la colombiana Laura Restrepo y la argentina Claudia Piñero.
Resultó sorprendente y divertido el Fan Festival que se realizó la Zona Futuro que concluyó con una fiesta donde algunos jóvenes se presentaron difrazados de sus personajes favoritos, entre ellos los vampiros de las series "Crepúsculo" y "Games of Thrones".
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