30 de octubre 2017 - 00:00

La Casa Blanca teme desde hoy malas noticias del Rusia-gate

Donald Trump reaccionó, como es costumbre, con una furiosa catarata de tuits. Hillary Clinton y los demócratas fueron sus blancos.

TENSIÓN. La prensa especuló con que el fiscal especial Robert Mueller ordenaría detener a un exasesor del presidente Donald Trump.
TENSIÓN. La prensa especuló con que el fiscal especial Robert Mueller ordenaría detener a un exasesor del presidente Donald Trump.
Washington-Opositores y aliados del presidente estadounidense, Donald Trump, esperaban ansiosamente ayer la confirmación oficial de la primera acusación formal en el llamado Rusia-gate, la supuesta trama de interferencia del Kremlin en los últimos comicios presidenciales investigada por el fiscal especial Robert Mueller.

En una serie de tuits, Trump volvió a denunciar una "caza de brujas" y negó cualquier "colusión" con Rusia en contra de su rival, Hillary Clinton, durante la campaña presidencial del año pasado.

La cadena CNN, seguida luego por otros medios, reveló el viernes que el equipo de Mueller presentará cargos y arrestará a al menos una persona hoy mismo. Desde entonces, ningún funcionario confirmó o negó la información, y se desconoce quién es esta persona.

El legislador demócrata Adam Schiff, miembro del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, dijo que no fue informado, pero mencionó dos personas muy cercanas a Trump que a menudo aparecen en la prensa: su exjefe de campaña Paul Manafort y su efímero asesor de Seguridad Nacional Michael Flynn, quienes tenían actividades no declaradas como lobistas de países extranjeros, incluido Rusia. Schiff dijo no poder aclarar si el mandatario está siendo investigado también.

El gobernador republicano de Nueva Jersey Chris Christie, aliado de Trump, señaló en CBS que "el Presidente no está bajo investigación, nadie le dijo que lo estuviera".

El o los cargos del lunes marcarán una nueva etapa en las pesquisas que lleva adelante Mueller, nombrado en mayo para reanudar la investigación sobre la interferencia rusa en la campaña de 2016 y establecer si hubo o no colusión con el equipo del candidato republicano.

El mandatario, secundado por muchos republicanos y parte del mundo conservador, emprendió un contraataque contra los demócratas en general y contra Hillary en particular, a quien acusó justamente de haberse confabulado con Rusia durante la venta de la empresa Uranium One al grupo público ruso Rosatom en 2010.

"Nunca vi tanta ira y unidad republicana por la falta de investigación del informe falso hecho por Clinton (sobre) la venta de uranio a Rusia, los 33.000 correos electrónicos que se eliminaron, el asunto de (James) Comey (exdirector del FBI), y muchas otras cosas", escribió Trump en Twitter, enumerando los diversos casos que implican a su exadversaria demócrata. "Es hora de hacer algo", añadió.

"En cambio, se está mirando la falsa (conexión entre) Trump/Rusia, la "colusión", que no existe. Los demócratas están usando esta terrible y mala caza de brujas para una política malvada, pero los republicanos están contraatacando como nunca antes", aseguró el mandatario en su cuenta en la red social.

"Hay tanta CULPA de los Demócratas/Clinton, y ahora los hechos están saliendo a la luz. ¡HAGAN ALGO!", pidió.

Poco más tarde, Trump comentó que "toda esta habladuría sobre 'Rusia'" llega "justo cuando los republicanos están dando su gran impulso a unos históricos recortes de impuestos y reforma". "¿Es esto coincidencia? ¡NO!", agregó.

Otros sectores creen que la filtración de información a CNN el viernes sobre la inminencia de una acusación formal es un escándalo en sí mismo y merece una investigación.

Y algunos republicanos, por el momento aislados, incluso pidieron la renuncia de Mueller, acusado de estar demasiado cerca de James Comey.

El viernes, un gran jurado de Washington aprobó los primeros cargos en la investigación de Mueller, que no se hicieron públicos por orden de un juez federal, y se espera que cualquier acusado pueda ser detenido a partir de hoy, según los medios.

La pesquisa trata sobre los posibles lazos entre Rusia y la campaña de Trump, pero también cubre las finanzas y negocios familiares del Presidente, y busca determinar si el mandatario incurrió en obstrucción de la justicia cuando despidió en mayo a Comey, que lideraba la investigación rusa desde 2015.

Agencias AFP y EFE

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