La contienda electoral que se perfila como una de las más difíciles en los últimos 16 años de la revolución bolivariana, según el propio presidente Nicolás Maduro, coloca a los opositores al Gobierno en situación de ventaja por el llamado "voto castigo".
Mientras, el chavismo deberá enfrentar el reto de motivar y agrupar a sus seguidores para defender el modelo de inclusión y las políticas sociales conquistadas con miras a asegurar el triunfo y la continuidad del socialismo del siglo XXI.
"Hay una gran incertidumbre producto de que no hay un consenso de lo que está pasando en Venezuela en materia política y económica", afirmó el catedrático y analista Carlos Romero.
Para el experto, es "interesante ver que es la primera vez que una situación económica se relaciona con un proceso electoral" en el país.
"Indudablemente -prosiguió-, estamos inmersos en una crisis, pero no está claro hasta qué grado está afectando el comportamiento electoral; pareciera que, de acuerdo con encuestas, hay una mayoría evidente que va a votar por la oposición".
Según el Consejo Nacional Electoral (CNE), de los 30 millones de habitantes de este país, 19.504.106 ciudadanos inscriptos en el padrón electoral acudirán a las urnas a comienzos del mes de diciembre para elegir a los 167 diputados que integran la Asamblea Nacional (Congreso).
"La incógnita es hasta qué punto la abstención va a permitir un juego y un resultado cerrado, y si no hay abstención, entonces va a haber una gran avalancha y eso pareciera que va a favorecer el resultado de la oposición", comentó Romero.
Asimismo, sostuvo que si bien se trata de una elección difícil, "no hay que exagerar y decir, como algunos voceros sostienen, que se trata de una votación definitiva, porque se está jugando la democracia".
"No es una elección presidencial, pero no por eso no podemos dejar de lado que el Gobierno y el PSUV colocaron una serie de trabas para el buen desenvolvimiento de la actividad electoral y, sobre todo, de la oposición", fustigó.
Por su parte, el sociólogo Áscar Schemel, director de la encuestadora Hinterlaces, con tendencia oficialista, coincidió con Romero en afirmar que "hay mucha incertidumbre y frustración con relación al futuro económico" entre los venezolanos "Hoy en votos nacionales la oposición supera en intención de voto al chavismo, pero es una realidad que puede cambiar", dijo sin precisar cifras.
En este contexto, aseveró que "éste es el momento más difícil para el chavismo, sobre todo por la situación económica y el impacto fuerte que tiene la crisis sobre la posición política por el desabastecimiento y la inflación y por el crecimiento que registran los niveles de pobreza".
Para Schemel, la campaña electoral será "muy difícil y muy dura". "La confrontación va a llegar a niveles significativos; por un lado, la oposición intentando profundizar el descontento, generar angustia, mayor incertidumbre con relación al futuro económico; y por el otro, el chavismo convirtiendo a la oposición en una amenaza al modelo de inclusión y a las conquistas sociales y políticas que se han logrado durante estos 15 años", concluyó.
| Agencia ANSA |


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