"Tuve que dedicarme a ofrecer almuerzos porque el sueldo no me alcanza para nada", dijo Zoraida Carrillo, una administradora de 42 años residente de la parroquia la Candelaria en Caracas.
Carrillo prepara cada día junto con su esposo Gabriel las comidas que ofrece en las empresas cercanas a su residencia y que distribuyen previo encargo telefónico. "Por suerte hasta ahora nos va bien, trabajamos el doble, pero sacamos para los gastos de la casa, que es lo importante", expresó.
Para Froilán Barrios, presidente del Movimiento Laborista e integrante del Frente Autónomo en Defensa del Empleo, el Salario y el Sindicato (FADESS),"el rebusque" que llevan a cabo muchos venezolanos "no es sano ni para el país ni para los trabajadores".
"Eso desarticula a la familia, afecta la planificación familiar y agota excesivamente al trabajador, que debe dedicar hasta 12 o 15 horas diarias para poder sobrevivir", comentó.
"El gran problema que enfrenta el venezolano es que perdió su poder adquisitivo aceleradamente y además por la contracción económica no hay empleos. Se habla que desde 2005 se han perdido más de 200 mil puestos de trabajo en Venezuela sólo en el sector manufacturero e industrial", expresó.
En este sentido, precisó que "de los 13.400.000 personas que conforman la población trabajadora formal, la mitad, es decir 6.800.000, tiene un empleo formal, devengando el sueldo mínimo que se ubica en 4.251,78 bolívares (unos 674,88 dólares a tasa oficial de 6,30), que sube a 5.602,78 bolívares (889,3 dólares aproximadamente) al sumarle los otros beneficios legales".
En Venezuela el costo de la vida aumentó el 60,9% desde mayo de 2013 hasta mayo de 2014, a pesar de los controles de precios que mantiene el Gobierno en alimentos y otros bienes de primera necesidad.
"Evidentemente el salario mínimo es demasiado pequeño para poder establecer un nivel de vida decente. A esto se le añaden los niveles de escasez y desabastecimiento que hacen que cualquier persona tenga que recurrir a comprar el producto al precio, que es casi el doble o el triple de cómo se vende en el mercado", destacó Barrios.
Según Barrios, "la política monetaria y el control de cambio" que mantiene el Gobierno desde hace once años y que "ahora se rige por tres tasas oficiales, es una de las causas de esta situación y también del desempleo".
"Al menos diez sectores económicos claves están casi paralizados, con los trabajadores cesantes porque no pueden producir, porque el Gobierno no les otorga la divisas", cuestionó.
Las críticas de Barrios fueron compartidas por Gabriel Reyes, analista político y económico. Éste consideró que "un país que mantiene una política de control de cambios y su signo monetario se deprecia exponencialmente mantiene una política de control de precios y tiene la inflación más alta del mundo, pareciera indicar que el modelo no es el adecuado".
"El rescate del poder adquisitivo del venezolano tiene que ser el norte de todo Gobierno, pero todo lo que se escucha es aumento de la gasolina, medida que lo que hace es meter la mano en el bolsillo de los venezolanos, pero no resuelve" los problemas, sostuvo.
"Venezuela tiene que recuperar su capacidad productiva y el aparato productivo desmantelado para obtener la capacidad de producir al menos lo que consumimos y ésa es la soberanía que hemos perdido", concluyó.
| Agencia ANSA |


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