21 de noviembre 2016 - 00:00

La Cumbre Asia-Pacífico cerró filas contra el proteccionismo

Trabajarán en la creación de un Área de Libre Comercio común. Además, condenaron la guerra de monedas. Las economías del foro representan un 60% del comercio mundial y el 40% de su población.

DISTENSIÓN. El primer ministro canadiense (centro), Justin Trudeau, y los presidentes de Chile, Michelle Bachelet, y de China, Xi Jinping, bromearon durante la foto familiar de APEC, donde lucieron estolas de lana de vicuña.
DISTENSIÓN. El primer ministro canadiense (centro), Justin Trudeau, y los presidentes de Chile, Michelle Bachelet, y de China, Xi Jinping, bromearon durante la foto familiar de APEC, donde lucieron estolas de lana de vicuña.
Lima - Los países de la región Asia Pacífico reafirmaron ayer en Lima la defensa del libre comercio al cierre de una cumbre ensombrecida por el proteccionismo prometido por el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump.

Los líderes de las 21 economías del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés) examinaron la economía mundial con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde. Luego posaron para la foto oficial con una estola marrón de vicuña en el hombro derecho.

En la declaración final, los líderes de APEC se comprometieron con la "apertura de mercados y la lucha contra todas las formas de proteccionismo", que debilita el comercio y "ralentiza la recuperación de la economía internacional".

Las economías miembro del foro, que se beneficiaron de la globalización, representan el 60% del comercio mundial y el 40% de su población. Además, sus líderes decidieron no devaluar sus monedas "con fines competitivos" y a trabajar por la creación a largo plazo de un Área de Libre Comercio del Asia Pacífico totalmente integrada.

También expresaron su preocupación por "la creciente oposición a la globalización" en los Estados Unidos y Europa y "la aparición de tendencias proteccionistas", una clara referencia al temor que generan las promesas de campaña de Trump.

El presidente chino, Xi Jinping, fue precisamente quien tomó esa bandera, al dejar claro en Lima el objetivo de su país de asumir la dirección exclusiva de las negociaciones de libre comercio en la región del Asia Pacífico, para llenar el vacío que podría dejar la suspensión del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), intensamente promovido por el mandatario estadounidense Barack Obama pero cuestionado por Trump.

"China no va a cerrar la puerta, la va a abrir más", dijo. Sus propuestas sonaban a la receta clásica del capitalismo occidental: inversiones, libre comercio, menos aranceles.

"No vamos a cerrar la puerta al mundo exterior, sino que la abriremos más", insistió Xi, y agregó que "la construcción de un Área de Libre Comercio Asia Pacífico es una iniciativa estratégicamente vital para la prosperidad a largo plazo de la región.

Durante su campaña, el magnate de bienes raíces de Estados Unidos había atacado virulentamente el TPP, firmado en 2015 entre los 12 países de la región (Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú , Singapur, Vietnam y Estados Unidos), bajo el liderazgo de la administración Obama.

Pero este acuerdo, que dejó a China fuera, requiere la poco probable aprobación del Congreso de Estados Unidos, que estará dominado por los republicanos.

En una posición conciliadora, Obama -que cerró en Perú su último viaje oficial al extranjero- instó el sábado a la comunidad internacional a "dar una oportunidad" a su sucesor, señalando que no siempre se gobierna como se prometió en campaña.

Durante su novena y última reunión bilateral con su par estadounidense, Xi advirtió sin embargo que tras la elección del controvertido multimillonario, la relación entre China y Estados Unidos se encuentra en un punto de inflexión.

"Espero que ambas partes trabajemos conjuntamente para centrarnos en la cooperación, manejar nuestras diferencias y para asegurar que la transición no tenga problemas y que la relación siga creciendo", dijo el líder chino.

Mientras muchos expertos vieron la visita a Alemania de Obama, la semana pasada, como una forma de trasladar a la canciller Angela Merkel el liderazgo político de las potencias occidentales, Pekín parece tenerlo claro: el gigante asiático aspira a ser el paladín de libre comercio en la era Trump.

"APEC le debe mucho de su éxito a la globalización económica. Tenemos que guiar activamente la globalización justa, inclusiva y fuerte", dijo Xi en un discurso ante empresarios.

Agencias AFP, DPA y EFE

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