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¿La deflación se pone de moda?

En la última semana esta tendencia se ha acentuado y la semana ha comenzado de la misma manera como acabó la anterior. Si usted tiene en cuenta que en los últimos días han bajado todos los activos financieros, y fundamentalmente muchos commodities, es que la deflación (baja generalizada de precios) se está poniendo de moda en los mercados internacionales.
Un gráfico vale más que mil palabras, si bien el lector ha leído o escuchado noticias de la gran caída del petróleo, del oro, del cobre, de la soja, del trigo, del maíz, de la Bolsa china ayer con su baja más importante de ocho años, caídas de Bolsas europeas, caídas del real, del peso colombiano, del peso chileno, del peso mexicano, del dólar neocelandés, del dólar australiano, del dólar canadiense, todo parece caerse; de la misma forma que la subida generalizada es inflación, la caída generalizada es deflación.
Muchos no han vivido un proceso deflacionario, y el instinto de comprar y comprar cada vez a precios más bajos puede llevarlo a uno directamente a la ruina; siempre habrá una excusa para comprar a precios más bajos, cayó mucho, ahí viene la recuperación, la tendencia se recuperará, ahí viene el rebote, es una oportunidad, siempre es una oportunidad y los precios descienden y descienden.
La respuesta es simple en la deflación no hay nada mejor que el cash, porque en términos de cash uno puede comprar mucho más productos que antes.
Más aún, en un ejercicio alocado para los académicos yo preguntaría si usted podría prestar dinero a tasa negativa; la respuesta racional diría que no. Pero si usted supiera que los productos que desea comprar caerán a la mitad de su precio ¿no prestaría a tasa negativa?
La deflación muchas veces aparecen en grandes procesos de recesión y de depresión económica; de hecho, en la gran crisis del 30, con una caída en Wall Street del 95 por ciento de 1929 a 1932 produjo una caída generalizada de commodities, bonos, acciones, monedas; el único que se salvó fue el oro en términos reales y hasta por allí nomás. El único que ganó fue el que mantuvo cash o dinero líquido en un banco seguro.
Para que usted entienda lo que es la deflación y qué hacer en ella vamos a poner un simple ejemplo con lo que ha estado pasando en el mundo en los últimos doce meses. Aquella persona que haya tenido cash y dólares americanos (¿por qué el dólar?, porque es la moneda más negociada en el mundo tanto para débitos como para créditos), hoy podría estar comprando mucha más cantidad de productos que un año atrás y entonces ya la deflación no es una utopía en el mundo.
Aquel que tenía 2.000 dólares americanos el año pasado compraba 20 barriles de petróleo con un petróleo en 100 dólares; ahora, con un petróleo cotizando 47 dólares puede comprar más de 40 barriles, podría comprar un 40 por ciento más de oro, un 35 por ciento más de soja, un 40 por ciento más de cobre.
Si hay un sector que ha sufrido todo esto han sido los mercados emergentes, Brasil, Colombia, México, Chile, Perú: sus Bolsas en términos de dólares se han desplomado, algunos en mayor medida que otros, pero cualquiera que se hubiera guardado los dólares americanos podría comprar muchas más acciones que las que compraba hace 12 meses en cualquiera de esos países (salvo en la Argentina).
Para tomar una dimensión de lo que ha sido la deflación en los últimos doce meses le presentamos los gráficos que lo prueban; observe el DBA, que es el ETF que sigue a los commodities agrarios, está compuesto por los futuros de 10 commodities del agro, entre ellos soja, maíz, trigo, algodón, café, azúcar, ganado en pie. Este ETF lleva una pérdida aproximada del 28 por ciento en el año y se encuentra en nuevos mínimos.
Ahora observe el DBB, el ETF que aglutina metales básicos, cuales son el cobre, el aluminio y el zinc, con una caída del 25 por ciento y también en nuevos mínimos anuales.
Por último observe el DBC, que es el más llamativo; lleva una pérdida del 42 por ciento y también está en nuevos mínimos. El DBC tiene 50 por ciento de petróleo o derivados de petróleo además de tener oro, plata, cobre, maíz y aluminio.
Si algo cae un 25 por ciento con mi dinero puedo comprar un 40 por ciento más y si cae cerca del 50 por ciento puedo comprar exactamente el doble de ese producto.
Los commodities tienen un ciclo muy parecido entre ellos y es de 30 años, de los cuales tienen 10 años de brillo y 20 años de mercado bajista; en los mercados bajistas existen fuertes recuperaciones, pero el mercado siempre termina perforando mínimos.
Si nos guiamos por el petróleo, el commodity más reconocido, tuvimos una década del 70 con mucho brillo, y luego dos décadas de baja, para tener una década brillante entre 1998 y 2008, y ahora estaría en las dos décadas de tendencia bajista.
Esto es una mala noticia para los mercados emergentes que son commoditizados, pero como siempre ocurre, las tendencias son reconocidas cuando éstas ya son evidentes y están por cambiar o por hacer una pausa.
Es muy común escuchar de la oportunidad histórica, de los vientos de cola en los mercados emergentes por los commodities, pero los gráficos indican otra cosa: que el último año hubo viento de frente y si sigue la tendencia cíclica de dos centurias desde los picos de 2008-2012, dependiendo del commodity, parece que hemos entrado en dos décadas malas para aquéllos.
Si es así deberemos acostumbrarnos a que los emergentes tengan viento de frente y esperar 2030-2040 para otro viento de cola para los países commoditizados.
Sin embargo, mucho se está hablando de deflación en los últimos días y semanas, y muchos de los commodities pueden estar para cerrar cinco ondas, producir un rebote para luego continuar con su tendencia secular bajista; si se producen estos rebotes importantes serán grandes oportunidades de venta, el ciclo secular es bajista y por lo tanto luego de rebotes menores o fuertes la tendencia bajista volverá para ir a perforar mínimos.
En el caso específico del petróleo, debajo de los 32 dólares del año 2008. Pero no debería sorprender que desde 48-46 dólares el petróleo recorte parte de las pérdidas desde 62 para luego continuar con el camino bajista hacia 42 y debajo de 32 dólares.
¡¡La deflación se pone de moda!!, parece que llegó para quedarse por muchos años, pero con el reconocimiento puede venir un rebote de precios antes de seguir la tendencia bajista empezada en 2008-2012. Veremos.



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