11 de junio 2010 - 00:00

“La devaluación no es solución para Grecia”

Guillermo Nielsen
Guillermo Nielsen
«La devaluación no ofrece una solución a la situación griega, sostiene un estudio realizado por Guillermo Nielsen, ex secretario de Finanzas, y José Barrionuevo, asesor financiero de Nueva York. El informe analiza la situación en Grecia usando el modelo de sustentabilidad de deuda aplicado en el canje argentino de 2005. «Siguiendo la tradición del FMI, en la reunión entre ese organismo y la Unión Europea el financiamiento ofrecido a Grecia estuvo simplemente destinado a que el país evite el inmediato default», indica el texto. A continuación, los conceptos más destacados:

  • La crisis helena no se transformó en un problema de stock, sino de flujo de fondos. Esto sugiere que las soluciones enfocadas en problemas de liquidez por sobre problemas de solvencia fallarán. El éxito a corto plazo de la Unión Europea y su habilidad para mantener la fuerza del euro y su fortalecimiento político y fiscal dependen hoy del éxito de Grecia.

  • La deuda griega cerró en 2009 en alrededor del 115% del PBI. Si no se tomara ninguna medida, la dinámica actual empujaría a la deuda helena a cerca del 150% para fin de este año y alrededor del 200% para fines de 2011. La situación no durará mucho hasta que las presiones de la recesión prueben que es insostenible, primero en Grecia y luego en el resto de Europa. Si esta dinámica continuara, la deuda griega se acercaría al 500% del PBI para finales de 2015.

  • El punto clave de esta situación está hoy fuera del debate: la reestructuración de la deuda no es una alternativa, sino la inevitable consecuencia de una historia de decisiones fiscales débiles.

  • El reto para la Argentina en su momento y para Grecia hoy es generar un superávit primario significativo a través de una recuperación del crecimiento. Los países deben estar comprometidos con fortalecer sus finanzas públicas. Sin este compromiso, no se logrará una resolución de crisis sostenible. La comunidad internacional también tiene que estar igualmente comprometida en ayudar al país de manera convincente para sacarlo de la crisis.

  • Grecia no tiene capacidad de devolución. No podrá soportar la carga de la deuda hasta el tercer año del programa del Fondo. El crecimiento de Grecia debe ser encarado desde el principio para mejorar de forma exitosa su situación fiscal.

  • Un superávit primario fuerte sería del 3% del PBI, no necesariamente del 6%, ya que el asunto clave no es cuán grande es este superávit, sino por cuánto tiempo lo mantienen para asegurar que los ajustes sean sostenibles y significativos para la sociedad.

  • A diferencia de la Argentina, Grecia tiene la suerte de estar atada al euro. Si esto no fuera así, habría estado desde hace tiempo en una crisis tan grave como la de 2001.


  • Sin una fuerte inyección en el crédito, la economía no será capaz de crecer, no mientras el déficit fiscal siga complotando contra el crecimiento. El programa del FMI solo no ayudará a Grecia a salir de esta crisis. Bajo este plan, la crisis del país seguirá tan insostenible como lo es hoy.