22 de julio 2014 - 00:00

La economía de Gaza, en estado de guerra permanente

El Ejército de Israel bombardeó ayer el hospital  Al-aqsa en el centro de la Franja de Gaza. Por este ataque murieron cinco personas y otras 50 sufrieron heridas de diferente consideración.
El Ejército de Israel bombardeó ayer el hospital Al-aqsa en el centro de la Franja de Gaza. Por este ataque murieron cinco personas y otras 50 sufrieron heridas de diferente consideración.
 Gaza - Los comercios, las fábricas; todos los negocios en general permanecen parados desde que la ofensiva militar israelí comenzó hace 14 días en Gaza.

Economistas y analistas aseguran que el violento e intenso ataque sobre la franja ha matado a la pequeña economía local, que a duras penas sobrevivía, debilitada, tras ocho años de bloqueo.

La llegada de la ofensiva no hizo sino endurecer, más aún, las restricciones impuestas sobre la entrada y salida de bienes y personas, hiriendo de muerte la deteriorada economía de la que depende la subsistencia de casi 1,8 millón de personas en Gaza.

La actual es la tercera gran operación militar de Israel sobre la franja desde que en 2007 Hamás se hiciera con el control del territorio. Tras las dos primeras, en 2008 y 2012, cerca de 1.700 locales comerciales e industriales desaparecieron en Gaza, mientras que en la actual decenas de fábricas también fueron destruidas o dañadas, se quejan los empresarios.

Ali Hayek, vicepresidente de la Asociación de Comerciantes de Gaza, reitera que los dos operativos anteriores destrozaron la gran parte del tejido comercial y que, en esta ocasión "se terminó con lo que quedaba". "Es muy difícil enumerar cuántas fábricas y negocios fueron devastados porque la ofensiva continúa. Además, también hay establecimientos parcialmente afectados por ser objetivo indirecto de los ataques", añadió.

Cuando el pasado 8 de julio Israel inició su ofensiva, Gaza, en términos económicos, ya era una preocupación. Sufría de altos índices de desempleo y pobreza debido, en parte, a las prohibiciones para importar diferentes materiales de construcción, agrícolas o industriales.

Ahora, el creciente número de casas y edificios destruidos, sumados a esta carestía de materiales para su reconstrucción abren un difícil escenario para las cerca de 90.000 personas que abandonaron sus hogares ante el riesgo de bombardeos en la zona.

El presidente de la Unión de Constructores palestinos, Nabil Abu Moleileq, advirtió que los incesantes ataques israelíes sobre infraestructuras, entre ellas tuberías, alcantarillado, telecomunicaciones y electricidad sumirán a Gaza en una catástrofe.

"Las pérdidas en el sector de la construcción alcanzan los 800 millones de dólares", sostuvo, usando datos recabados por grupos de defensa de los derechos humanos que aseguran que el 80% de las industrias de Gaza detuvieron sus actividades a causa de la falta de materiales.

Además de las restricciones de entrada, Israel también mantiene restricciones sobre las exportaciones gazatíes al exterior.

Desde el enclave, 100 camiones partían cada día cargados de productos antes del comienzo del bloqueo. Pero a partir de 2007, prácticamente ningún bien sale de allí, causando pérdidas de unos 50 millones de dólares al día.

Expertos en Gaza como Maher Tabala analizan que el reciente ataque israelí agravó la crisis económica y comercial, lo que elevó "los índices de desempleo de un 40 a un 44 por ciento y parando, completamente, la actividad".

"El movimiento de estos sectores es muy lento y sólo pequeños supermercados y gasolineras venden comida y combustible. El resto de negocios no funcionan", señaló. Tabala subrayó que un eventual alto al fuego entre las partes debería considerar el fin total del bloqueo y la reapertura de los pasos comerciales para que Gaza dejara de ser una esclava de las asfixiantes restricciones de seguridad israelíes.

Agencia EFE

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