Caracas - Venezuela vive unas fiestas en medio de protestas prácticamente cotidianas por la agudización de la escasez de productos básicos, desde el gas domiciliario hasta alimentos y agua, lo que, sumado a la grave crisis económica, convierte este fin de año en el peor de los últimos tiempos.
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Con un país golpeado por una inflación de cuatro dígitos, los habitantes de las zonas populares del país no dudaron en salir a las calles de sus comunidades para protestar por el suministro de agua o para reclamar la tardanza en la llegada de las bolsas de alimentos distribuidas por el Gobierno.
Estas manifestaciones, que reúnen en su mayoría a grupos no mayores de 50 personas, se registran en barrios y poblados de Caracas así como en varios estados del interior, donde se hacen más palpables las dificultades para acceder a comida, medicamentos, gas, nafta y servicio eléctrico.
Ayer se registraron al menos tres protestas en diversos puntos del país.
En la villa más grande de Latinoamérica, el Petare, ubicada en el este de Caracas, un grupo de unas 30 personas bloqueó el tránsito en una de las vías para acceder al barrio Bolívar, pues según una de las manifestantes, la ama de casa Andrea Pacheco, la comunidad lleva tres meses sin agua.
La joven de 24 años critica que Nicolás Maduro promueva un mensaje de "Navidades felices" cuando en el país "no hay agua, no hay comida, no hay dinero, no hay nada".
"Esta es la peor Navidad que han podido pasar muchas personas, hasta los niños", dijo la mujer.
La postal se repite en otras áreas. El martes a la noche, los habitantes de la zona popular de Catia, un bastión chavista del oeste de la capital, otro grupo de personas también salió a protestar y cerrar una de sus avenidas para reclamar que este mes el Gobierno no ha entregado bolsones de comida.
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