14 de septiembre 2009 - 00:00

La esperanza del campo: el llamado de Aníbal F.

El campo continúa a la espera del llamado del Gobierno para dialogar sobre los problemas del sector. Sin embargo, los dirigentes siguen criticando la política oficial, ahora desde el interior del país, en las distintas muestras rurales. Hasta el momento, ningún funcionario se comunicó con los integrantes de la Mesa de Enlace para pactar un encuentro para esta semana.

Desde el interior, el campo apunta a canalizar sus reclamos a través de los Gobernadores kirchneristas, ya que es consciente de que no puede retomar las medidas de fuerza en plena siembra de maíz.

«Si bien no hay diálogo con el Gobierno, esperamos que nos llamen porque necesitamos soluciones urgentes para el sector», dijo a este diario un vocero de una de las entidades que conforman la Mesa de Enlace.

Ayer, el presidente de CRA, Mario Llambías, visitó las muestras rurales de Río Cuarto (Córdoba), General Pico (La Pampa) y Pergamino (Buenos Aires), y aprovechó la oportunidad para referirse al anuncio de apertura de las exportaciones de trigo y maíz que contempla reintegros a pequeños y medianos productores.

Llambías puso el acento en la necesidad de volver a un equilibrio más federal entre Nación y provincias: «Hoy estamos frente a un 25% de la recaudación total que es recibida por las gobernaciones, quedando el 75% en las arcas centralizadas. Históricamente siempre fue un 55% para las provincias y un 45% para la Nación», recordó.

Por su parte, el vicepresidente de La Rural, Alejandro Delfino, aseguró que «los Kirchner quieren terminar con todo el que no piense como ellos. A la insistencia en destruir al campo se suma ahora la obsesión por controlar los medios de comunicación a través de intimidaciones».

Durante la inauguración de la Exposición Rural de Pergamino, el dirigente afirmó que «las medidas que anunció el Gobierno llegan tarde para el trigo, cuya área sembrada retrocedió a niveles de hace más de 100 años».

«La presión impositiva que soporta el campo es inédita, y tiene un único fin: recaudar. Para poder recaudar más, tenemos que poder producir. Sólo de esa forma haremos realidad la distribución de la riqueza.

Dejá tu comentario