La titular del organismo, Janet Yellen, habló de “incertidumbre” con respecto a lo que deparará la administración Trump, pero también dijo que la decisión tomada es un “voto de confianza” para con el próximo Gobierno.
Expectantes. Así estuvieron ayer los operadores en Wall Street, atentos a la conferencia de prensa que dio Janet Yellen.
Washington - La Reserva Federal subió las tasas de interés ayer en un cuarto de punto porcentual y apuntó a un ritmo más rápido de alzas, en momentos en que Donald Trump se prepara para cumplir con su promesa de impulsar el crecimiento en Estados Unidos con bajas de impuestos, mayor gasto fiscal y menos regulaciones.
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La decisión, que los mercados financieros consideraban un hecho aún antes de la reunión de dos días del banco central, elevó el objetivo de los fondos federales en 25 puntos básicos a un rango de entre un 0,50% y un 0,75%.
Los rendimientos de los bonos y el dólar se fortalecieron en los mercados tras la decisión unánime. Las acciones cayeron, especialmente luego de la conferencia de prensa de la jefa de la Fed, Janet Yellen. La funcionaria dijo que el banco central estaba, en el margen, adaptándose a Trump ya que "algunos de los participantes" del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) comenzaron a cambiar los supuestos de política fiscal.
"Estamos operando bajo una nube de incertidumbre (...) Todos los participantes del FOMC reconocen que existe una considerable incertidumbre sobre cómo podría cambiar la política económica y qué efectos podría tener sobre la economía", dijo Yellen.
En parte por los cambios que se anticipan, la Fed ve tres alzas de tasas en 2017 frente a las dos que preveía en septiembre. Yellen lo consideró un "ajuste muy modesto" debido a las sólidas ganancias del empleo, la evidencia de una inflación que se aceleró y el impacto que se espera de las políticas de Trump. Pero también dijo ayer que el alza de tasas debería ser "entendida como un reflejo de la confianza que tenemos en el progreso de la economía".
Además de su comunicado, la Fed emitió nuevas proyecciones económicas. Los integrantes del banco central cambiaron su panorama a uno de un crecimiento levemente más rápido, un menor desempleo y una inflación apenas bajo su meta del 2%, considerando que el presidente electo Donald Trump planea simultáneamente recortes de impuestos e incrementos del gasto.
Las tres alzas proyectadas por la Reserva Federal para el próximo año serían seguidas por otros tres incrementos del tipo durante 2018 y otro en 2019, para llegar un nivel "normal" de largo plazo del 3 por ciento.
El nivel considerado normal es algo mayor que hace tres meses, una señal de que el organismo cree que la economía todavía está ganando fuerza.
Repercusiones
"No mencionaron (en el comunicado) el estímulo fiscal, pero su agresividad indica que hay más confianza en que podrán realizar tres alzas el próximo año", dijo Aaron Kohli, estratega de tasas de interés de BMO Capital Markets.
La Fed continuó describiendo el ritmo como "gradual", que mantiene una política monetaria levemente laxa y apoya una mejoría del mercado laboral.
El banco central ve una caída del desempleo a un 4,5% el próximo año y manteniéndose en ese nivel, considerado cercano al pleno empleo. La economía crecería un 2,1% en 2017, frente al 2% que se pronosticaba antes.
El alza de la tasa dispuesta ayer por el banco central estadounidense es la primera desde diciembre pasado y la segunda desde la crisis financiera de 2007-2009, cuando la Fed la recortó a cerca de cero y desplegó otras herramientas como una enorme compra de bonos para estabilizar la economía.
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