Tan sólo unas horas después de hacerse público el domingo un video en el que los egipcios cristianos son decapitados, el Gobierno egipcio ejerció ayer lo que consideró como su "derecho a responder a ese aberrante acto terrorista", en palabras del presidente Abdel Fatah al Sisi, según un comunicado de Presidencia.
La jefatura de las Fuerzas Armadas detalló que los bombardeos se concentraron en "cuarteles, posiciones y lugares de reunión y entrenamiento, y almacenes de armas" de los extremistas del EI en las ciudades de Derna y Sirte.
Ayer, el ministro egipcio de Relaciones Exteriores, Sameh Shukri, viajó a Nueva York como primera escala de una gira en la que pedirá a la comunidad internacional que "afronte su responsabilidad" y adopte medidas "fuertes y efectivas" contra las organizaciones terroristas.
La jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini, anunció en tanto que se reunirá con las autoridades egipcias y estadounidenses esta semana para discutir una posible acción conjunta en Libia, pero sin contemplar por el momento un papel militar para la UE. "Nos reuniremos en Washington (con el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y con Shukri) esta semana para determinar cuáles son las acciones posibles frente a la crisis libia", afirmó. Agregó que "existe una doble amenaza: la de un país que se está haciendo añicos y la de un país donde el EI está tomando el poder e infiltrándose".
El objetivo de los contactos es conseguir una resolución del Consejo de Seguridad que podría invocar el artículo VII de la Carta de la ONU, que autoriza al organismo a adoptar las medidas "para mantener o restablecer la paz y la seguridad internacional".
Italia, antigua potencia colonial de Libia, había indicado este fin de semana que estaba dispuesta a liderar una coalición de países europeos y norafricanos. Pero el primer ministro, Matteo Renzi, aclaró ayer que sólo se comprometería militarmente en el marco de una operación de mantenimiento de la paz bajo la égida de Naciones Unidas.
Un diplomático árabe de misión en Trípoli, la capital libia, consideró que una intervención no será "tan fácil", por tratarse de un "terreno muy complejo en el que se mezclan intereses y las adhesiones" de los distintos bandos. "Seguramente", Fajr Libya (partido que estableció un Gobierno paralelo en Trípoli) la rechace por su relación con grupos islamistas moderados y radicales, aseguró.
Al respecto, la alta representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad, Federica Mogherini, no descartó una posible intervención internacional de carácter militar.
La jefa de la diplomacia europea, recibida y acompañada ayer en el Ministerio de Asuntos Exteriores de España por José Manuel García-Margallo, reveló que en el curso de esta misma semana se va a reunir con el secretario de Estado norteamericano, John Kerry; con el ministro de Exteriores egipcio y con el enviado del secretario general de la ONU para el conflicto de Libia, Bernardino León, entre otros, para "intentar definir posibilidades acción" ante lo que ha calificado de grave "amenaza", publicó el diario El Mundo de España.
En tanto, de acuerdo con el periódico Libya Herald, al menos 35 ciudadanos egipcios fueron secuestrados en Libia después del inicio de los ataques de El Cairo. Las víctimas serían trabajadores del sector agrícola.
Por otra parte, el presidente Al Sisi acudió ayer a la catedral de San Marcos, en El Cairo, para presentar sus condolencias al papa copto ortodoxo, Teodoro II, y afirmó que esos actos "contradicen las enseñanzas de todas las religiones y valores de la decencia humana".
En ese sentido se pronunció también la Liga Árabe, que tachó los asesinatos de "acto criminal despreciable y completamente incompatible con todas las normas y ética internacional". Miles de personas se despidieron ayer de los 21 fallecidos con un funeral en la iglesia de Santa María, en la localidad de Minia (al sur de El Cairo), de donde era originaria la mayoría de las víctimas.
| Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero |



Dejá tu comentario